¿Responderle a su jefe con un sticker?

Viernes, 5 de Marzo de 2021
Las redes sociales tienen alternativas para expresar las emociones sin utilizar las palabras, pero hágalo con cuidado: tenga en cuenta el contexto.

“No soy un gato”. Con esta frase se volvió viral Rod Ponton en redes sociales, en un video en el que estaba presente en un juicio vía Zoom. Lo que llamó la atención es que estaba utilizando un filtro de un gato y no sabía cómo quitarlo. Y aunque no lo hizo adrede, ¿hasta qué punto se deben utilizar los gifs, emojis, stickers o filtros en la web? ¿Caben en el trabajo, ¿en casi cualquier situación?

La comunicación presencial se vale de gestos faciales, movimientos en las manos, posturas y demás señales que le envían un mensaje al otro. En la web esto se pierde y ahí es donde llegan los stickers, emojis y filtros a suplir lo que hace falta, de alguna manera.

Fernando Andrés Castro Torres, investigador en Comunicación Digital de la Colegiatura Colombiana, dice que “sirven para sintetizar la cotidianidad, en una unidad mínima de discurso y nos conectan con el humor”. Hacen que por medio de WhatsApp, Instagram, Facebook, entre otras redes, las personas puedan decir lo que sienten por medio de una imagen pequeña, que en ocasiones no tiene texto, y como lo cuenta el investigador, ayudan a distensionar momentos tensos, como discusiones que se viven en las comunicaciones a través de la web, porque quien recibe el mensaje es el encargado de ponerle la tonalidad y la intencionalidad.

Y lo que para unos puede ser divertido, para otros no lo es, y es que a veces se subestima el poder de lo que estos transmiten, dice David Martínez Hincapié, profesor de la Facultad de Comunicaciones y Filología de la Universidad de Antioquia. “El emoji, el sticker y el gif pueden acabar una relación o darle fuerza”, porque estos sirven para expresar un sentimiento: “Un sticker llorando o uno enojado transmiten esa emoción”, y es que para eso están, para manifestar lo que está sintiendo la persona que lo envía y cumplen la función de sustituir gestos o miradas, que normalmente usted utilizaría en la presencialidad.

¿Cuándo utilizarlos?

No es lo mismo enviarle un sticker gracioso a su mejor amigo que a su abuela, que tal vez no lo va a entender.

Para cada persona puede tener un significado y debe tener en cuenta a quién se está dirigiendo porque los chats se prestan para que cada persona le dé la interpretación que quiere. “Lo más normal es ver que se utilizan emojis o stickers en las redes sociales, pero en el trabajo, para enviar correos, por ejemplo, se recomienda que esto no se haga”, explica Castro, porque a veces la comunicación requiere que sea algo más horizontal, es decir, algo claro y estricto donde todos puedan entender el mensaje de la misma manera y que no existan dobles interpretaciones.

Pero él plantea que se debe tener en cuenta que las reglas digitales están en constante evolución y que hoy en día es normal ver correos o mensajes laborales que utilizan estos recursos para ser más cercanos a las personas.

Ahora bien, “no todos los emojis, gifs o stickers que comparte pueden ser enviados, y es que existen algunas redes sociales que han eliminado o prohibido el uso de algunos porque se prestan para interpretaciones con connotaciones sexuales”, comenta Juan David Mazo, docente de Comunicación Social y Periodismo en la Universidad Pontificia Bolivariana.

Por ejemplo, en Facebook o Instagram está prohibido utilizar los emojis de melocotón o el de berenjena en las publicaciones y comentarios, si se utilizan en un contexto sexual.

¿Y los filtros?

En el caso de las plataformas de videollamadas como Zoom, Teams o de las redes sociales de fotos como Snapchat o Instagram, las personas pueden añadir un fondo diferente o utilizar los filtros para verse un poco más maquillados o lucir como un gato, como en el caso de Rod Ponton. Solo basta con tomar el celular para verse como alguien diferente.

Santiago Paz, experto en marketing digital, indica: “Los filtros son una excelente forma para que las personas se conecten con el contenido porque hacen que sea algo más divertido y no tan plano”.

Sin embargo, en el trabajo, como lo menciona Castro, esto no funciona tanto, porque una videollamada laboral puede convertirse en algo confuso cuando alguien está jugando con filtros, en este caso lo más recomendable es utilizar un filtro que desenfoque el fondo. Pero para publicar algo en sus contenidos personales, puede ser una buena idea elegir algunos más coloridos y divertidos, como el filtro del perro o el de una playa.

Para Martínez, utilizar los gifs, emojis y stickers no deteriora el lenguaje. “Si soy consciente del uso de la lengua dependiendo del contexto, no hará cambios”, cada persona y espacio tiene su estilo de lenguaje y en esta época, los stickers no los utilizan solo una generación, sino que han abierto un poco el espacio para que todos se sientan incluídos dentro de las dinámicas digitales. “Solo basta con mirar el grupo de la familia en WhatsApp para ver que todas las generaciones lo utilizan y disfrutan”

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Colprensa
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