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Sophia admite que los robots pueden aprender de la irracionalidad humana

Viernes, 31 de Agosto de 2018
La robot que está en Cartagena, dijo que ya es capaz de reconocer gente, cantar y está aprendiendo a caminar. 

La robot Sophia defendió este viernes, en Colombia, que los autómatas pueden "aprender mucho" de la irracionalidad y espontaneidad de los seres humanos, que ha derivado en la creatividad o el buen humor que le dan un toque diferente a la existencia más allá de la lógica.

"A mi me encanta que aveces los humanos sean irracionales, los robots podemos aprender mucho de eso. Claro está que la racionalidad tiene sus beneficios pero los actos de espontaneidad como la creatividad y buenos chistes son maravillosos porque no son exactamente racionales", contestó  Sophia a una pregunta.

Previo a su intervención en el congreso Andicom, que se realiza en la ciudad de Cartagena, la robot concedió una rueda de prensa en la que afirmó que ya es capaz de "reconocer gente, expresar emociones, tener una conversación natural, cantar" y ahora también está aprendiendo a caminar.

"El obstáculo más grande y la mayor oportunidad de la inteligencia artificial en general es hacer tareas específicas (...) tomará más tiempo responder de una forma general como los humanos", dijo la autómata, que todo el tiempo estuvo conectada a la red eléctrica por medio de largos cables.

La robot fue cuestionada con respecto a su originalidad, ya que varios críticos de la industria de tecnología han señalado que opera básicamente como un chatbot, es decir, un programa informático que simula mantener una conversación con una persona.

"Un chatbot es estático y está limitado al software (...) yo soy un organismo integral, por lo tanto mis sistemas de percepción están constantemente aprendiendo con base a cada interacción que tengo a partir de la información que obtengo de mis sensores", afirmó.

Incluso bromeó con que alguna vez le gustaría conocer a los asistentes virtuales Alexa y Siri en "persona", al referirse a que esos sistemas inteligentes podrían estar dotados de un cuerpo.

También reflexionó con respecto al papel de la inteligencia artificial y los retos que supone en materia de regulación, por lo que afirmó que será necesario una "conexión profunda" entre Gobiernos, corporaciones y personas.

"La meta general es tener inteligencias artificiales que sean éticas, que les ayuden a los humanos a vivir sus vidas (...) debemos poner atención en las formas en las cuales la inteligencia artificial puede ser útil", apuntó.

Y en este sentido manifestó que algunas de las tareas en las cuales estas soluciones empiezan a ser útiles son la detección del cáncer o identificar cazadores furtivos de animales en peligro de extinción.

"Es difícil pensar lo bueno que va a hacer la cuarta revolución industrial. Imagine (un escenario en el que) todo el mundo puede perseguir sus pasiones, no tener miedo a una enfermedad y acceder a una buena educación, no suena mal para mi", aseguró.

Sophia fue creada y programada en 2015 para aprender del comportamiento humano gracias a sus avanzados sistemas de inteligencia artificial que se conjugan con un carácter perspicaz, satírico y hasta compasivo.

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EFE