Consultas por ataques cerebrovasculares han disminuido durante la pandemia

Viernes, 17 de Julio de 2020
Al año, alrededor de 5 millones de personas mueren en el mundo de un ACV.

En el marco del Día Mundial del Cerebro, la Red Colombiana contra el Ataque Cerebrovascular (ACV) advirtió que ha habído una reducción en el número de consultas médicas relacionadas con esta causa, como consecuencia de la pandemia del COVID-19.

Este hecho es preocupante, según señalan los expertos, por las repercusiones que pueden tener los pacientes que presenten una situación de este tipo. Frente a ella es importante actuar de manera oportuna para no tener consecuencias en la salud de las personas.

Cada año, alrededor de 5 millones de personas mueren en el mundo de un ACV que no se trata de forma correcta, mientras que alrededor de 80 millones de personas en el mundo han sobrevivido un ataque cerebrovascular y más de la mitad de este porcentaje se ha enfrentado a consecuencias severas, ya que, si el paciente no recibe atención especializada en un lapso de 4 horas y 30 minutos, puede quedar con secuelas para hablar, comer, bañarse o vestirse de manera independiente.

El doctor Pablo Amaya, neurólogo de la fundación Valle del Lili, señaló que “el servicio de urgencias es el mejor sitio para tratar un ACV. Durante esta contingencia, no se quede en casa y acuda de manera inmediata para recibir una atención especializada”.

Sin embargo, a partir de la situación actual se espera que los casos aumenten, debido a que aparte de los pacientes que sufren de ataques cerebrovasculares, entre un 2,5% y un 5% de los pacientes que padecen COVID-19 también pueden tener un ACV.

Según el doctor Pablo Amaya, se encontró que, en 11 centros de salud de alta complejidad, de referencia en el país, comparando los periodos de marzo a junio de 2019, con marzo a junio de 2020, se registró un descenso en la atención y hospitalización en pacientes con ataque cerebrovascular. Lo cual indica que los pacientes se están quedando en casa, están llegando de forma tardía y no están recibiendo un tratamiento oportuno, desencadenando secuelas importantes para su salud e incluso para la vida.

Debido al confinamiento y a la pandemia, las personas han dejado de acudir a los servicios de urgencias, lo cual según el doctor Amaya, es muy preocupante ya que, “Si el paciente no recibe tratamiento oportuno, el ataque podría ocasionar la muerte de la persona o traer consecuencias severas que pueden afectar la movilidad, el lenguaje, los sentidos o los procesos cognitivos. Por eso es indispensable actuar a tiempo cuando se presenta algún síntoma de un ACV, ya que, alrededor de cada segundo que pasa mueren 1.900.000 neuronas que controlan alguna función”.

Por último, el doctor Pablo Amaya, mencionó que la modificación de hábitos de vida, como, hacer ejercicio aeróbico al menos 30 minutos al día, mantener una dieta baja en sal, azúcares refinados, y grasas saturadas; al igual que evitar el consumo de alcohol y tabaco disminuyen el riesgo de tener un ACV.

Además, recalcó que “si una persona sufre de hipertensión arterial, diabetes o arritmias cardiacas como fibrilación auricular, debe tomar de forma adecuada y sin suspender los medicamentos indicados por su médico puede ayudar a prevenir un Ataque Cerebrovascular o Trombosis. También es importante que pacientes con alto riesgo cardiovascular o que ya hayan sufrido un ACV tomen sus medicamentos anticoagulantes o antiagregantes, no deben suspender los tratamientos porque las consecuencias pueden generarse complicaciones de salud”.
 

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Colprensa
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