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Hepatitis C, un virus silencioso

Jueves, 18 de Julio de 2019
Cada año hay casi 400 mil fallecimientos en el mundo por este mal, es igual de mortal que el VIH si no se trata a tiempo.

Más de 325.000 personas en Colombia se ven afectadas por la hepatitis C, enfermedad que en la mayoría de casos actúa de forma silenciosa. Por ello, distintas organizaciones se unen en una campaña que busca la prevención y pedagogía de esta enfermedad que tiene cura.

“La campaña busca invitar al público a realizar tres acciones claves para trabajar en pro de la eliminación del virus. Lo primero de ello es conocer sobre la enfermedad, confirmar el diagnóstico a través de la solicitud de la prueba y consultar con el profesional médico tratante”, indicó el director médico para Latinoamérica de Gilead, Luis Espinoza.

Ante esto, el panorama de la hepatitis C en el país preocupa a las organizaciones ya que está se transmite, principalmente, a través del contacto directo con sangre infectada y en dónde, de acuerdo con el Ministerio de Salud, durante el 2018 se reportaron 571 casos en Colombia, especialmente en personas mayores de 50 años.

“Estas personas fueron nacidas entre 1945 y 1965. Sin embargo, existen otras poblaciones en riesgo de adquirir el virus como las personas que recibieron transfusiones sanguíneas antes de 1966, población diagnosticada con el virus de inmunodeficiencia humana VIH/SIDA y aquellas con tatuajes o perforaciones”, explicó el presidente de la Asociación Colombiana de Hepatología, Mauricio Orrego.

Cada año mueren al rededor de 399.000 personas en el mundo por hepatitis C, lo que la hace igual de mortal que el VIH si no se trata a tiempo, pues al ser una enfermedad que puede tardar hasta 20 años en manifestar síntomas. 

Entre el 60% y el 80% de las personas desarrollan daños irreversibles en el hígado como cirrosis o cáncer, ya que desconocen su condición e ignoran la importancia de iniciar un tratamiento oportuno que disminuya la probabilidad de causar un daño hepático grave de por vida”, agregó Orrego.  

Factores de riesgo

Dentro de los factores de riesgo se la hepatitis C se encuentran las transfusiones de sangre antes de 1996, debido a que anteriormente la reutilización o la esterilización inadecuada de equipos médicos, especialmente jeringas o agujas, era más recurrente, pues no existían los estándares necesarios para evitar la transmisión de enfermedades.

A la vez se encuentran los tatuajes o perforaciones con elementos no esterilizados ya que algunas veces los materiales con los que se realizan estas prácticas no cumplen los requisitos de esterilización adecuados, esto conlleva a que la posibilidad de contraer enfermedades infecciosas más altas.

En este panorama, las relaciones sexuales también juegan un papel y es que llevarlas a cabo sin protección con más de un compañero aumenta el riesgo de contraer hepatitis C. Por ello, se recomienda el uso de preservativos se disminuye y previene el riesgo de adquirir el virus o cualquier otro tipo de enfermedad infecciosa. 

Por último, se debe tener en cuenta que el manicure o servicio de barbería en sitios pocos seguros incrementan las posibilidades de contraer el virus, aunque parezca improbable.

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Colprensa
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