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La lucha contra el exceso de peso en los niños

Viernes, 27 de Julio de 2018
El consumo diario de frutas y verduras, contribuye a prevenir enfermedades cardiovasculares.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de niños y adolescentes que presentan obesidad se ha multiplicado por diez a nivel global en las últimas cuatro décadas.

Cifras presentadas por la OMS se encuentran sincronizadas con la tercera Encuesta Nacional de Situación Nutricional de Colombia (ENSIN), la cual destaca que en la primera infancia (niños de 0 a 4 años) el exceso de peso, subió de 4.9% en 2010 a 6.3% en 2015.

Yixel Córdoba González, médico docente de Salud familiar de la Fundación Universitaria San Martín, comentó que “la condición nutricional de los niños depende directamente de sus prácticas de alimentación. Los padres deben ser conscientes y asumir hábitos responsables a la hora de suministrar las comidas a los menores, además deben conocer qué tantos dulces, comidas rápidas o ‘paquetes’ pueden suministrar a los pequeños”.

Córdoba, recomienda que se ingieran alimentos que tengan hierro, zinc, vitamina A, ácido fólico y cobre, entre otros. Además, el consumo diario de frutas y verduras contribuye a prevenir enfermedades cardiovasculares, disminuye las lipoproteínas de baja densidad y cuida la presión arterial, siendo un alimento que directamente disminuye la adiposidad en personas adultas con sobrepeso debido al mayor aporte de fibra.

No es recomendable las comidas chatarras, ni las bebidas azucaradas, debido a que son los responsables de la disminución del consumo de vegetales y de la actividad física. Las cuales el consumo de estos alimentos y bebidas son un factor determinante en el aumento de sobrepeso y obesidad en los niños y adolescentes.

Datos para una nutrición adecuada

explicó que “el desayuno es una comida vital para desarrollar una alimentación balanceada. Existe evidencia la cual sugiere que niños y adolescentes que no toman el desayuno tienen un riesgo de sufrir sobrepeso y obesidad”.

Es elemental ingerir nutrientes esenciales en la cantidad y frecuencia adecuadas a lo largo del día (dependiendo de la edad). Se habla que un niño debe cubrir al menos el 25% o 30% de sus necesidades nutritivas al desayuno.

“Es importante que los padres organicen el desayuno de forma saludable. Deberían incluir al menos un lácteo con pan, tostadas, cereales o galletas; una fruta o zumo; y, en ocasiones, jamón o algún fiambre”, advirtió  la vocera.

En el almuerzo los platos deben alternar tanto verduras, pastas, legumbres, arroces y sopas, además de carnes y pescados. El postre debe ser normalmente una fruta o un lácteo. La merienda no debe ser desmesurada. Esta comida del día suele ser aceptada por los niños y complementa adecuadamente su dieta, porque permite incluir alimentos nutritivos y evita que los chicos lleguen a la cena con demasiada hambre.

La cena, por su parte,  tiene como alimentos recomendados los purés, sopas o ensaladas y, como complemento, carnes, huevos y pescados. En porciones más racionales que el almuerzo.

Desde el primer año hasta los 5, los pequeños deben consumir entre mil y 1.400 calorías diarias. Entre el 5 y el 20%, debe provenir de las proteínas, 45 y 65% de los carbohidratos, y 30 a 40% de las grasas. No se recomienda dar lácteos descremados a niños menores de 5 años, ya que ellos requieren de esa grasa adicional.

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