Las enfermedades cardiovasculares, la próxima pandemia para el sistema de la salud

Viernes, 27 de Noviembre de 2020
Los pacientes han dejado de asistir a las consultas por el miedo de la COVID-19.

Otra de las consecuencias graves que está generando la infección por COVID-19 es la disminución en la atención de los pacientes con enfermedades cardiovasculares, pacientes que por miedo al contagio han dejado de asistir a sus consultas médicas, lo que ha conllevado a un aumento en los eventos agudos relacionados con enfermedades crónicas como la insuficiencia cardíaca.

Los expertos estiman que la situación actual representará una carga especialmente importante para el sistema de salud en los próximos meses.

Las personas con problemas cardiovasculares se han convertido en pacientes silenciosos, que han limitado o detenido sus tratamientos por completo. Varios estudios realizados en países Europeos reportan una disminución importante de los ingresos a los centros médicos por insuficiencia cardíaca aguda en época de pandemia, y las exacerbaciones observadas presentaron peores síntomas en el momento del ingreso en comparación con los años anteriores y en Colombia la situación es muy similar.

“Antes de la pandemia atendía mensualmente 220 consultas por insuficiencia cardíaca, y hoy en día solo se atienden entre 80 y 100 consultas mensuales. En pisos hospitalizados en la actualidad se disminuyó la atención a estos pacientes en un 40%, ya que debemos dedicarnos a la atención de personas con COVID 19. En medio de la pandemia también se evidenció que la consulta externa se disminuyó en un 60%, pero gracias a la virtualidad hemos tenido la posibilidad de seguir atendiendo a las personas con insuficiencia cardíaca desde la modalidad de telemedicina”, afirmó, el doctor Fernán Mendoza, presidente de la Sociedad Colombiana de Cardiología.

Además de esta situación de inasistencia, hay que sumarle las diferentes estadísticas que se han reportado entorno a las comorbilidades más importantes en los pacientes fallecidos por COVID 19, las cuales están directamente relacionadas con la hipertensión arterial y varios problemas cardiovasculares.

Las personas con estas patologías son más propensas a este virus, debido a su vulnerabilidad y a las pocas reservas que tienen para enfrentar una infección que en algunos casos es severa.

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A este incremento hay que sumarle los nuevos casos que se sumarán de pacientes que superaron el COVID19 pero que pasaron por el proceso de intubación. El doctor Fernán Mendoza, presidente de la Sociedad Colombiana de Cardiología explica: “El 80% de las personas infectadas por COVID 19 son asintomáticos o tienen una infección leve; el 15% ameritan oxígeno y un 5% ingreso a las unidades de cuidados intensivos. Ese 20% principalmente los que necesitaron intubación van a quedar con secuelas respiratorias, físicas y empeoramiento de sus problemas cardiovasculares”.

Aunque en este momento el servicio de urgencias volvió a congestionarse con patologías médicas cardiovasculares, no cardiovasculares y procedimientos quirúrgico las estadísticas no corresponden a la realidad, ya que los pacientes están asistiendo con descompensaciones más severas. Los reingresos hospitalarios especialmente en enfermedades como la insuficiencia cardíaca impactan de manera desfavorable al sistema de salud, disminuyendo en gran medida la expectativa de vida de los pacientes.

En este tiempo de pandemia los retos que deben enfrentar el sistema de salud son aún mayores, especialmente hacia los pacientes con enfermedades crónicas. A raíz de esto, el esfuerzo de las entidades de salud debería orientarse al fortalecimiento de la atención temprana, la continuidad de la terapia, buscando garantizar a los pacientes una adecuada compensación clínica, además de un fortalecimiento en los programas de tele-atención