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Lavado constante de manos puede afectar a los pacientes con dermatitis atópica

Jueves, 24 de Septiembre de 2020
Los pacientes con esta condición pueden verse afectados por el constante uso de jabones y geles antibacteriales. 

El 14 de septiembre se conmemoró el Día Mundial de la Dermatitis Atópica, una enfermedad no contagiosa que puede durar toda la vida y que se caracteriza por la persistente piquiña, inflamación de la piel e intolerancia a algunas condiciones externas como el clima, el exceso de agua, el polvo, entre muchas otras. Estos síntomas generan que los pacientes no puedan descansar o concentrarse y, por rascarse constantemente, pueden causarse heridas o infecciones.

Adicionalmente, en esta época de pandemia en la que una de las principales medidas preventivas del virus es lavarse y desinfectarse constantemente las manos, los pacientes con dermatitis atópica se ven enfrentados a más factores de riesgo, por tener una barrera cutánea deficiente.

De acuerdo con la Dra. Natalia Hernández, dermatóloga y especialista en alergias cutáneas, el constante uso de jabón, geles antibacteriales y productos con alcohol puede “terminar dañando la piel de las manos de los pacientes con dermatitis atópica, exacerbando su enfermedad o incluso produciendo dermatitis de contacto irritativa o alérgica”. A su vez, el uso diario de tapabocas, gafas o caretas puede facilitar dermatitis alrededor de la boca, en la cara o en las zonas de contacto con los elementos de protección del coronavirus.    

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Frente a esta situación, la especialista recomienda el uso de productos que sean lo menos irritantes posible. “Al momento de utilizar jabones, que estos no sean agresivos, contrastar el uso constante de jabón con la aplicación de emolientes o cremas hidratantes no perfumadas de manera persistente y aplicar con gran generosidad”.

No obstante, es importante tener en cuenta que la dermatitis atópica no solo genera dificultades en la piel, sino que “los pacientes son también muy proclives a tener estados de depresión o ansiedad, pueden tener una exacerbación de su sintomatología asociada con esta pandemia, entonces es muy importante manejar un estado mental tranquilo y estar relajado”.

Aunque no es una enfermedad mortal, los pacientes requieren atención médica continua y pueden llegar a presentar vesículas o, en casos muy severos, piel gruesa y fisurada. Con el objetivo de conocer la situación de esta población, AsoColDerma (Asociación Colombiana de Dermatología y Cirugía Dermatológica) realizó una encuesta a 213 pacientes que sufren de dermatitis atópica moderada a severa.

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De acuerdo con el sondeo, el promedio de edad en la que inicia la enfermedad es a los cinco años, pero la de diagnóstico es a los 10 años. Según la Dra. Hernández, líder de la encuesta, la falta de un diagnóstico oportuno se debe a que los padres de familia no relacionan los síntomas con la dermatitis atópica, sino que piensan que se trata de una reacción alérgica, por lo que se demoran, incluso años, en consultar con un profesional de la salud. “Esto afecta a los pacientes debido a que entre más temprano se empiece a manejar la enfermedad mejor va a ser su evolución y seguramente se pueden evitar secuelas visibles o invisibles”, resaltó la doctora.

Por otra parte, la encuesta evidenció que el 44.1% de los encuestados invierten entre $200.000 y $500.000 mensuales, mientras que el 10.3% gastan entre $500.000 y $1’000.000. En relación a la inversión que deben realizar los pacientes, la encuesta demostró que los recursos son invertidos en un 24% en emolientes, en un 23.47% en productos de higiene y jabones, el 12.26% en medicamentos, el 10.77% en atención médica y el 9% restante en desplazamientos.

Sobre esto, la doctora Hernández afirma que los pacientes con dermatitis atópica deben enfrentarse a algunas barreras en el sistema de salud para poder acceder a sus tratamientos, medicamentos y citas médicas. Entre estas, la tardanza en el proceso de ser atendido por un médico general o un pediatra hasta ser finalmente remitidos a un dermatólogo.

Con información de Sanofi

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