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Trasplantes de órganos en tiempos de coronavirus

Martes, 3 de Noviembre de 2020
En el país existen 2.924 pacientes esperando por un órgano.Instituciones refuerzan protocolos para descartar infecciones de Covid-19. 

“El funcionamiento de mis riñones empeoró debido a la diabetes y por recomendación médica recurrí a la diálisis para poder mantenerme. Estoy esperando un trasplante para seguir viviendo, pero a la vez me da temor por todo esto del virus”.  Son las palabras de Gregorio Andrade, un cucuteño que forma parte de las 82 personas en el oriente de Colombia que esperan recibir un órgano. En total son  2.924 en todo el país, luchando por sobrevivir.  

A pesar de que cualquiera puede donar parte de su vida para ayudarlo, la pandemia activó una serie de protocolos  en los sistemas de salud para descartar que los potenciales donantes, que hayan dado positivo en COVID-19, puedan ser transmisores de la enfermedad en pacientes sanos.

El Ministerio de Salud informó que estas complejas operaciones no se paralizaron por el coronavirus. Hasta septiembre pasado se realizaron en el país 567 trasplantes de los cuales 86 (15%) conciernen a pacientes pediátricos y el 85% restante (481) a adultos.   El Instituto Nacional de Salud (INS) reveló que los trasplantes más demandados en el territorio son riñón (71.1%), seguido de hígado (19.5%), corazón (6.3%) y pulmón (1.1%). 

Ximena Escobar, directora ejecutiva de Fundonar, señaló que el INS anunció unos estrictos lineamientos para brindar seguridad en los procesos de donación y trasplante, como establecer áreas apropiadas en los centros asistenciales para separar pacientes de coronavirus de los de otras enfermedades y la importancia de efectuar exámenes de COVID-19 a donantes y receptores. 

“Pese a los temores que el coronavirus nos genere, somos conscientes de que, mientras la situación actual de salud pública nos lo permita, seguiremos trabajando por preservar los procesos de donación de órganos en el país con toda la responsabilidad social, ética y médica para los pacientes y la sociedad”, sostuvo Escobar.

Protocolos sobre coronavirus

Luis Bray Tovar, Coordinador Operativo de Trasplantes de la Clínica Foscal, en Bucaramanga, resaltó que, según la ley  1805 de 2016, en Colombia, la condición de donante solo podrá ser revocada por la persona en vida; por tanto, no está sujeta a ninguna enfermedad. 

“Cualquier condición patológica estará sujeta a contraindicaciones absolutas o relativas las cuales contraindicarán no la condición de donante del sujeto, sino el proceso de gestión de la donación”, explicó el doctor. 

“Si el potencial donante tuvo evidencia de infección activa (con toma o sin toma de muestra de PCR-RT para SARS-Cov2 y con riesgo epidemiológico alto), fue tratado y presenta más de 21 días de haber sido positivo, y en el momento de la gestión de la donación no presenta síntomas y tiene prueba negativa PCR IgG, queda a discrecionalidad del grupo médico de rescate (tanto para órganos como para tejidos) el poder continuar con el proceso de gestión, ya que la evidencia y los modelos teóricos muestran la no transmisión del virus”, destacó. 

Omar Ríos, Coordinador Operativo de Trasplante y coordinador médico de salas de cirugía de la clínica Medical Duarte, coincidió con Bray Tovar en que la donación por parte de un paciente, quien resultó positivo para COVID-19, dependerá del momento de la infección en que se encuentre. A su juicio se debe practicar la prueba PCR a todos los potenciales donantes y si el resultado es negativo, estarán aptos para donar porque ya no tienen la enfermedad.   

“Desde que empezó la pandemia, dentro de esa lista de exámenes para avalar un paciente como donante se incluyó la PCR para COVID, como un examen obligatorio. Mientras el paciente sea positivo no va a ser donante, si es negativo, puede ser donante, independientemente del momento en que haya tenido la COVID. El único mecanismo para determinar si el paciente está infectado o no es la PCR”, expresó el especialista. 

Jacqueline Reyes, enfermera de la subsecretaría  de  Aseguramiento y Control de Atención en Salud de la Alcaldía de Cúcuta, explicó que  los pacientes que sufren enfermedades crónicas  o están en peligro inminente de muerte en una clínica y requieren un trasplante, deben gestionar el procedimiento con la respectiva EPS, quien dará la orden a la IPS que prestará la evaluación para luego referirlo a otra ciudad con personal experto en trasplante de órganos.  En este caso, los pacientes son remitidos a la Coordinación Regional de Donación y Trasplante, número 4, ubicado en Bucaramanga.

“Pienso que un donante al que le haya dado COVID, con el tiempo, vienen las secuelas, como dolores en las articulaciones, cefaleas intensas, puede volver a tener otro episodio parecido, pero eso lo dictamina el equipo multidisciplinario del trasplante”, opinó Reyes.    

Resaltó que las clínicas examinan la historia clínica de los pacientes y hacen cuestionarios rigurosos para saber los riesgos asociados al contagio por coronavirus.

Las medidas de seguridad son más estrictas en la selección de los donantes y en la evaluación de los posibles receptores, con el fin de disminuir al máximo los riesgos de infección por la COVID-19.

La Red Nacional de Donación y Trasplantes de Órganos y Tejidos aseguró que siguen operando con la implementación de medidas de bioseguridad y protocolos más exhaustivos con el fin de disminuir el riesgo para los donantes, los componentes anatómicos donados, los receptores y sus familias, así como para todos los profesionales de la salud que participan de los procesos de la Red. Aclaró que la donación y los trasplantes realizados en medio de la pandemia obedecen a condiciones más rigurosas de seguridad y a equipos de salud más comprometidos con los pacientes.
 
Los especialistas comentaron que si bien la naturaleza de la enfermedad es incierta, no descartan que la donación se detenga y que para eso existen exámenes que certifiquen si la persona  es apta o no para dar vida, sin ningún tipo de riesgos para los receptores.  

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