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Niño con enfermedad terminal murió al conocer a Santa

Miércoles, 14 de Diciembre de 2016
El último deseo del pequeño era estar al lado de Papá Noel.

Para nadie es un secreto la fascinación y pasión que sienten los niños por Santa Claus o Papá Noel, como muchos le llaman. Es uno de los personajes más queridos por pequeños en todo el mundo, que quieren conocerlo y cada navidad esperan con ansias que su trineo llegue cargado de regalos para ellos.

La ilusión de un pequeño de 5 años no fue distinta. Desde Knoxville, Estados Unidos, le contamos esta historia que, de seguro, lo conmoverá.

Al menor, que padecía una enfermedad terminal y se encontraba internado en un hospital en la Unidad de Cuidados Intensivos, le quedaban solo dos horas de vida y como último deseo pidió conocer a Santa.

Ante su clamor, una de las enfermeras que lo atendía decidió llamar a Eric Schmitt-Matzen, un ingeniero mecánico, de 60 años, que lleva años personificando a Papá Noel. En 15 minutos, el hombre llegó al hospital y pidió a los familiares que si no podían contener el llanto, esperaran afuera para él poder hacer bien su trabajo, dado que si los veía llorar también se quebrantaría.

"Él estaba más preocupado por perderse la Navidad que por morir", relató entre lágrimas Schmitt a una cadena de televisión internacional.

Al entrar Santa a la habitación, el pequeño no vaciló un segundo en hablar con él, pues no le quedaba mucho tiempo para disfrutar de aquel hombre que solo había visto en las películas.

Sus primeras palabras fueron: "Me estoy muriendo". Papa Noel intentó consolarlo diciéndole: "pero no vas a perder la Navidad, un duende ya me dio tu regalo y es algo que querías desde hace tiempo".

El pequeño estaba tan débil que no podía abrir el presente- que su propia madre le había dado a Santa para que se lo entregara- entonces volvió a dirigirse a su entrañable amigo: "Santa, ¿me ayudas por favor? -contó entre sollozos Eric- lo abrazó y el niño murió.

A pesar de eso, siguió manteniendo la magia de su personaje y le dijo que cuando llegara al cielo dijera que él era el duende preferido de Santa, y así, muy seguramente, lo dejaban entrar. Al quedar con el niño en brazos se lo entregó a su madre y salió corriendo por el pasillo muy conmovido. Ella solo daba gritos y repetía una y otra vez: "todavía no, todavía no".

La muerte del menor hizo dudar a Eric si seguir desempeñando su papel, sin embargo aseguró que continuará su labor por los demás pequeños

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Colprensa
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