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“Estamos al borde de una crisis ambiental”: Gina Serna

Sábado, 23 de Mayo de 2020
Los hipopótamos de Pablo Escobar se han tomado el rio Magdalena y a través de él pueden llegar a cualquier parte del país.

De niña, Gina Paola Serna recuerda que eran normales los paseos a la Hacienda Nápoles para disfrutar de sus atracciones y, en especial, de su majestuoso zoológico, con una gran y variada cantidad de animales, entre ellos, cuatro hipopótamos.

El ingreso era gratuito y sin precaución alguna, muchos montaban algunos de los animales, como los rinocerontes, por suerte, sin mayores consecuencias. Lo que Gina no llegó a imaginar, es que décadas después, dicha Hacienda, ya no en manos de Pablo Escobar, sería uno de sus centros de trabajo, en una misión difícil, encontrar a los hipopótamos de Pablo Escobar y su descendencia.

Ella, quien fue víctima de la violencia que ejerció Pablo Escobar hace cerca de 30 años al ser asesinado su padre, es una reconocida veterinaria que hizo parte del nuevo documental que Smithsonian Channel estrenará este domingo, 24 de mayo, a las 10:00 de la noche: ‘A la caza de los hipopótamos de Pablo Escobar’.

Son varios los trabajos documentales sobre los hipopótamos que Pablo Escobar, siendo uno de los hombres más ricos en el mundo, todo a través del narcotráfico, trajo directamente desde el África para su zoológico particular que, tras la caída del Capo, los animales no tuvieron el cuidado necesario y varios de ellos escaparon, entre ellos, los hipopótamos.

“Vinieron y nos hicieron la propuesta de un documental distinto a los que se han realizado, donde se mostrarla la problemática que se ha generado a raíz de la población de hipopótamos, y de la Sentencia de la Corte al fallo popular que nos prohibía hacer caza de control. El documental presenta esta problemática y cómo, a través de la Corporación se generan estrategias de control”, aseguró Gina Serna, quien es veterinaria de la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Naré (Cornare) que tiene a su cargo la zona en la que se encuentra La Hacienda Nápoles, donde se está la mayor parte de los hipopótamos de Escobar, que a la fecha, pueden llegar a 80 ejemplares.

Justo se estrena este documental tras un nuevo incidente donde un campesino fue atacado en una finca en el Magdalena antioqueño, por parte de uno de estos hipopótamos.

“Siempre estamos trabajando para que la gente comprenda que son animales peligrosos, muy territoriales y agresivos. Pero como son animales que se sienten muy cómodos en la región, muy tranquilos, no tienen animales depredadores naturales, se acostumbraron a la presencia humana. De hecho, antes de eso, se publicaron videos donde aparece gente molestando a uno de estos hipopótamos, lo cual es lo más peligroso del mundo”, continuó la médica veterinaria.

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Un trabajo constante y educativo el que realizan en la región, pues los hipopótamos son criaturas que matan a más personas en África que cualquier otra especie, incluyendo elefantes, rinocerontes y leones.

“Esta es una historia que tiene todos los elementos de una historia de Gabriel García Márquez. Esa zona entre Puerto Triunfo y Doradal, donde en horas de la noche los hipopótamos han salido y recorrido por las calles, los niños de la escuela suelen verlos. Hay una señora que vive cerca de la carretera y dice que hay un hipopótamo va y la visita. Siempre trabajamos para que tengan mucho cuidado”.

Se tomaron la región

Es difícil pensar en cuántos hipopótamos existen en Colombia, pero se estima que pueden ser entre 80 y 90, pues se han tomado el rio Magdalena y a través de él pueden llegar a cualquier parte del país.

Según Gina: “Al ser unos animales territoriales han generado desplazamiento de otras especies nativas de la región, como es el manatí. Como sus ceses son tan fuertes, hacen que caiga la calidad del agua, sin buena oxigenación, hacen que especies de peces o tortugas desaparezcan o se desplacen a otras partes del rio”.

Otros de los afectados han sido los pescadores, no sólo por el desplazamiento o desaparición de especies de peces, porque si están los hipopótamos, ellos marcan territorio y deben irse a pescar a otros lugares. “Los pescadores han aprendido, de cierta manera, a convivir con los hipopótamos. Por el Cocorná, le he hecho seguimiento a un grupo de estos hipopótamos desde hace diez años, viendo sus crías y demás. Hay días, que ellos amanecen de buen genio y toleran a los pescadores, pero cuando no, no dejan pasar a nadie y corretean a la comunidad”.

Según las estimaciones del Instituto Humboldt, en unos años pueden superar los mil individuos, lo que podría convertirse en un desastre natural al llegar a invadir pueblos.

“Nos basamos en sólo teorías porque hablamos de una población silvestre africana que está fuera de África, lo cual no se había visto, es algo fuera de lo común. Aquí tienen todas las condiciones de vida para vivir y reproducirse rápidamente. A diferencia de África, donde en las sequías, que no son pocas, los hipopótamos hacen control natal, mientras que en Colombia tienen alimento todo el año. Pero, por otro lado, es una población que viene de dos hembras y un macho, por lo que no es genéticamente viable a futuro, pero no se sabe en cuántos años podría ocurrir y el daño que generan”.

Tan sólo los que siguen haciendo parte de la Hacienda Nápoles, cerca de 30, son animales nocturnos y se desplazan por la zona, realizando recorridos de hasta 10 kilómetros, por lo que pone en riesgo la vida de todos los habitantes de la región.

Sin la posibilidad de hacer caza de control, se requieren otras alternativas, como la esterilización, lo cual es un método largo, complicado y costoso. Todo esto, viviendo con el miedo latente de que algunas de las manadas que se han conformado lleguen a la cuenca amazónica, lo que sería catastrófico.

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Colprensa
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