Santurbán es casa del oso y el puma

Domingo, 14 de Marzo de 2021
Se ha evidenciado la presencia de especies grandes y amenazadas como el oso andino y el puma de los cuáles no se tenían registros confirmados. También el ñeque, el coatí andino, el venado soche, la guartinaja y el tigrillo

Norte de Santander cuenta con el Parque Natural Regional Sisavita, con una extensión de 12.131 hectáreas, como una de las áreas protegidas del Sistema de Parques Naturales de Colombia compuesto por biomas (vegetación y especies animales que predominan) de bosque subandino, bosque andino, bosque altoandino y páramo. 

También el PNR Santurbán – Salazar de las Palmas que forma parte de la unidad biogeográfica (estudio de la distribución de los seres vivos sobre la Tierra) del páramo de Santurbán, constituida por ecosistema de páramo, bosque andino y alto andino. 

Este, con un área total de 19.088 hectáreas que se distribuye en un rango de altitudinal entre los 1.160-3.925 metros sobre el nivel del mar, con temperaturas promedio de 0° a 20°. El área presenta una cobertura predominante de bosque denso alto, herbazal denso, y lagunas naturales. 

Estas son áreas protegidas de gran importancia para la recarga, almacenamiento y regulación de la oferta de agua vital y estratégica a nivel regional, lo que hace de este tipo de lugares de gran interés para realizar estudios de conservación.

Con el apoyo de la subdirección de Recursos Naturales de la Corporación Autónoma regional de la Frontera Nororiental (Corponor) y pobladores locales, en el municipio de Cucutilla (vereda Carrizal) y Arboledas (vereda Santo Domingo), el programa de biología de la Universidad de Pamplona ha desarrollado labores de seguimiento y monitoreo con el fin identificar las especies de mamíferos medianos y grandes que habitan en el Parque Natural Regional Sisavita y el Parque Natural Regional Santurbán – Salazar de Las Palmas. 

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El fototrampeo es una herramienta que permite conocer sobre la presencia o ausencia de las especies en una región. En la foto, un venado captado de noche y de día./FOTO: Cortesía

Trabajo en campo

Desde febrero del año pasado Carlos Herney Cáceres, docente del programa de Biología de la Universidad de Pamplona, y quien también es biólogo y candidato a magister en Bosques y Conservación de la Universidad Nacional de Colombia, inició junto con sus estudiantes Johanna Echavarría y Lina Galvis el seguimiento de los medianos y grandes mamíferos de estas zonas. En su trabajo ubicaron en las áreas naturales cámaras automáticas infrarrojas que detectan movimiento y calor (cámaras trampa). 

Dichas cámaras están activas las 24 horas del día y revelan todo lo que se mueva delante de ellas tanto en el día como en la noche, detectando cambios de temperatura en el ambiente y cualquier especie por pequeña que sea, siendo al mismo tiempo casi imperceptibles.  Esta tecnología permite de una forma no invasiva registrar especies raras que por su comportamiento son difíciles de observar directamente.  Algo que el docente ya ha desarrollado en otras áreas como el Parque Nacional Natural Tamá, el Área Natural Única Los Estoraques y gran parte de la cordillera oriental de Colombia. 

El fototrampeo es una herramienta que permite conocer sobre su presencia o ausencia, identificar patrones de actividad, uso de hábitat, abundancia, estimación de su densidad poblacional y, algunas veces, para la identificación de individuos que presentan marcas faciales o manchas, información útil para entender su estado de conservación y su relación con otras poblaciones del país, en el caso del oso andino y el puma.

Con 2.260 noches-trampa aproximadamente y exploraciones repetidas en ambos lugares, hasta ahora se ha registrado la presencia de algunas especies de mamíferos, entre los cuales se encuentran el ñeque, el coatí andino, el venado soche, la guartinaja y el tigrillo, pero también se ha evidenciado la presencia de especies grandes y amenazadas como el oso andino y el puma, entre otros, y de los que hasta ahora no se tenían registros confirmados para este complejo de áreas naturales protegidas. 

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Los mamíferos son usados en planes de conservación como especies indicadoras por su importancia en procesos ecológicos. Este grupo es susceptible y se ven amenazados por la destrucción de su hábitat, fragmentación y persecución, pues requieren extensas áreas para sobrevivir, lo que en muchos casos puede incrementar las posibilidades de interacciones negativas con las comunidades que habitan la zona. 

Por esta razón es fundamental la participación y apoyo de los pobladores locales en este tipo de trabajos, por medio de organizaciones sociales y juntas de acción comunal que permitan un intercambio de información para educar y conocer sobre las percepciones o actitudes hacia determinadas especies.

La protección

La obtención de datos sobre la diversidad biológica de un sitio brinda información básica para la creación e implementación de planes de manejo que permitan proteger el hábitat de las especies amenazadas, en peligro de extinción, vulnerables, endémicas y raras, además de permitir un mejor uso de recursos y la obtención de bienes y servicios ambientales, información de vital importancia para las áreas protegidas de Norte de Santander y Corponor.  Lo anterior es obtenido a través de inventarios que sugieren que un adecuado conocimiento de la presencia y distribución de las especies es crucial para planificar y evaluar las estrategias de conservación de una región.

La participación y el rol de los campesinos de las partes altas (aliados estratégicos por ubicarse en las cabeceras de las cuencas hídricas) es sumamente importante y fortalece este tipo de iniciativas, porque aportan conocimiento y a la vez son capacitados e incluidos dentro de futuras estrategias de manejo y gestión de estos importantes territorios. 

 

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