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Exsecretario de Seguridad de Medellín fue enviado a la cárcel

Viernes, 7 de Julio de 2017
Gustavo Villegas será recluido en la cárcel Yarumito, por el presunto delito de concierto para delinquir agravado.

El juez segundo penal acogió la solicitud de la Fiscalía y decretó medida preventiva en detención intramural a Gustavo Villegas, exsecretario de Seguridad, que será recluido en la cárcel Yarumito, por el presunto delito de concierto para delinquir agravado, al no combatir a la estructura de “la Oficina”, sino de promover sus actividades delictivas.

Del mismo modo, envió a la cárcel de Bellavista al contratista de la alcaldía y exguerrillero Mariano Humberto Zea Ospina.

Luego de conocerse los sitios de reclusión, la defensa de Villegas interpuso un recurso de revisión, pues insiste en que no hubo concierto para delinquir. Según este, no existió alianza para ejercer actividades delictivas y por lo tanto no puede decirse que promovió a “la Oficina”.

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El defensor recriminó al juez por afirmar que Villegas no abogó por frenar las extorsiones en la ciudad, sino por unas que en particular lo beneficiaban indirectamente, como ocurrió con un carro de la empresa distribuidora de alimentos de la que el exfuncionario fue gerente.

Insistió además que el exsecretario trabajó para desescalar el conflicto. “¿Cuál era el compromiso de Villegas con ‘la Oficina’?”, le preguntó al juez el defensor. “¿Y cómo se beneficio Villegas?”, indicó considerando que por perseguir las actividades de “la Oficina” le han valido amenazas de muerte.

La audiencia contra Villegas y Zea se reanudó en la mañana de este viernes luego de que la Procuraduría el pasado jueves pidiera detención preventiva intramural.

Defensa de Villegas pidió libertad o prisión domiciliaria

La Defensa de Villegas, por su parte, solicitó la libertad inmediata para su cliente o que se fije como sitio de reclusión su vivienda.

La defensa del exsecretario le advirtió al juez que si decretaba esta medida, Villegas no sobreviviría tres días. Esto, en razón a que el exfuncionario habría sido amenazado por Julio Perdomo, alias “el Viejo” quien le habría dicho que “tendría que amarrarse las güevas con él”.

Por su parte, María Clemencia Palacio, defensora de oficio de Zea Ospina dijo que se puso en el rango de delincuentes de la organización criminal La Oficina a los imputados. Su defendido , en particular, estaba cumpliendo las tareas que le fueron asignadas en los contratos que firmó con la Alcaldía de Medellín.

Para su defensor, el exsecretario de Seguridad es víctima de una retaliación de “la Oficina”, por lo que pidió la detención preventiva en la cárcel de Yarumito, que le fue concedida por el juez.

“Todos hubiéramos votado por él”: alias “el Viejo”

El pasado miércoles la Procuraduría, indicó que las pruebas aportadas permitieron inferir que Zea y Villegas habrían incurrido en el delito de concierto para delinquir agravado.

Una de esas pruebas se deriva de un interrogatorio de la Fiscalía a Julio Perdomo, quien declaró que en una reunión personal que tuvo con el exsecretario de Seguridad, este último le habría dicho que lo del proceso de sometimiento a la justicia de integrantes de “la Oficina” iba por buen camino y que culminado ese proyecto él, Villegas, aspiraría a la Alcaldía de Medellín.

“Todos hubiéramos votado por él “, dijo Perdomo, de acuerdo con lo que leyó el agente del Ministerio Público.

Por su parte, el fiscal 64 calificó este caso como un “acuerdo siniestro”, por su presunta relación con los cabecillas de esta estructura criminal y que pretendía concluir en un proceso de sometimiento a la ley.

En criterio del ente acusador, el funcionario buscaba reducir los índices de homicidios en la capital antioqueña, posicionarse para una eventual candidatura a la alcaldía y también habría obtenido beneficios personales, mediante el no cobro de extorsiones a una empresa distribuidora de alimentos de la que es socio.

Durante la audiencia de legalización de captura e imputación de cargos, la Fiscalía afirmó que Villegas utilizó medios y bienes de la Alcaldía de Medellín para adelantar ese proceso de sometimiento, sin tener autorización del Gobierno Nacional y sin contar con un marco legal para realizar esos contactos con la organización delincuencial.

Villegas no atacó a “La Oficina de Envigado”: Fiscalía

Según las hipótesis del fiscal, Villegas no atacó a “La Oficina de Envigado”, como era su deber. En su lugar, la habría promovido y ayudado para que tuviera una dignidad de la que carece.

Para ello, el funcionario habría concertado con Julio Perdomo, quien fue capturado en marzo de 2017 por el presunto delito de desplazamiento forzado y concierto para delinquir; y con Zea Ospina, exguerrillero que estuvo en prisión en los 90 y quien ha sido contratista de la Secretaría de Seguridad de Medellín.

Entre las pruebas aportadas por la Fiscalía dentro de la imputación de cargos, figura la presunta entrega de información privilegiada de Villegas a cabecillas de las estructuras criminales.

En agosto de 2016, les habría advertido de la próxima publicación del cartel de los delincuentes más buscados por la Policía, lo cual, afirmó la Fiscalía, habría servido para que se evadieran de las autoridades alias “Diablo”, “Pecoso” y “Gordo Arepas”.

De acuerdo con declaraciones de testigos, Villegas habría obrado de esa manera para mostrar que estaba firme en sus relaciones con los cabecillas de “La Oficina”.

También en octubre de 2016, el hoy exsecretario de Seguridad de Medellín habría omitido su deber ciudadano de denunciar un delito ante las autoridades: la retención de un camión de la empresa Surtialimentos en el sector de Santo Domingo, por el que ilegales exigían el pago de una “vacuna” de 150.000 pesos.

El Fiscal dijo que Villegas le pidió ayuda a alias “Julio Perdomo”, por intermedio de Zea, para solucionar el problema, en una cadena de mensajes que llegó hasta alias “el Perro”.

En su escrito, la Fiscalía destacó las relaciones presuntamente delictivas de Villegas, a través de “Julio Perdomo” y Zea, con los cabecillas “Pichi”, “Soto” y “Barney”.

Para el ente acusador, Villegas tenía un loable propósito de propiciar el sometimiento a la ley de las estructuras criminales, pero el mismo se habría desvirtuado para favorecer sus intereses, además de incurrir en una presunta desviación de sus funciones como secretario de Seguridad de Medellín.

Las reuniones que enredaron a Villegas

Entre los hechos destacados por la Fiscalía para probar los presuntos ilícitos, figuran conversaciones de Villegas con “Julio Perdomo” y Zea para que, por ejemplo, le ayudaran a recuperar un vehículo de la Alcaldía de Medellín, que había sido retenido por ilegales en el barrio El Pedregal.

Dentro de ese presunto esquema de ayudas recíprocas y muestras de buena voluntad entre las partes, la Fiscalía destacó las gestiones de Villegas para frenar unas extorsiones que en noviembre de 2016 les estaban haciendo a conductores del barrio Boston. Alias “Julio Perdomo” confirmó que se habló con los cabecillas delincuenciales y no hubo más cobros ilegales.

Apoyada en testimonios e interceptaciones telefónicas, el ente acusador reveló que los tres fleteros que cometieron un hurto en la Autopista Norte, en enero de 2017, no habrían sido capturados por las autoridades locales, sino que habrían sido entregados por órdenes de cabecillas como alias “Pichi”, con la intermediación de “Julio Perdomo”.

En una de las pruebas de la Fiscalía, Villegas presuntamente dice “ayúdeme con los fleteros, que le bajen a eso, porque ayuda mucho para lo que sigue”.

Según la Fiscalía, el entonces secretario de Seguridad les habría advertido a los cabecillas de “La Oficina” que si no entregaban a los fleteros, habría operativos de las autoridades en el barrio Manrique. Al sitio de la entrega llegó el alcalde, Federico Gutiérrez, luego de que Villegas le dijera por teléfono: “no se preocupe, ya los tengo”.

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Colprensa
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