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Galeón San José seguirá anclado por falta de dinero

Domingo, 29 de Diciembre de 2019
Con el cambio de gobierno la opinión sobre la importancia patrimonial del navío se decantó.

Ni una botella ni una moneda, tampoco las vasijas u objetos de oro y plata del navío español que naufragó en aguas colombianas, hace 311 años, podrán ser comercializadas para financiar su rescate de las profundidades del mar caribe.

Así lo explicó la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, en rueda de prensa con el director de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, Camilo Gómez. Ambos anunciaron que el pasado 19 de diciembre el Galeón San José fue declarado bien cultural de la nación colombiana por parte del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural.

Los efectos de la medida es que los términos en que se había configurado la Alianza Público-Privada (APP) con la empresa inglesa Maritime Archaeological Consultants (MAC), no podrán ser cumplidos. Esto es, que la maniobra de extracción sería costeada con parte de los tesoros rescatados, que no fueran declarados como bien cultural, y que estuvieran repetidos, como por ejemplo, las monedas de oro.

Esta fórmula se planteó en el gobierno de Juan Manuel Santos para evitar que el Estado tuviera que asumir los altos costos de la operación (que en ese momento se calculó entre 70 y 100 millones de dólares). Esto abrió un debate entre puristas y pragmáticos, los primeros alegan la riqueza de cada detalle que se pueda recuperar; los segundos, que ven en algunos tesoros una salida para la costosa financiación de la extracción.

Con el cambio de gobierno la opinión sobre la importancia patrimonial del navío se decantó por la preservación de la totalidad de la estructura y su contenido. “Para el gobierno es vital que ninguna moneda, ninguna astilla de madera vaya a estar en los anticuarios del mundo”, afirmó Ramírez.

David Rubio, presidente del Patronato Colombiano de Artes y Ciencia y del Colegio Máximo de las Academias de Colombia, señala que esta declaratoria es valiosa, sobre todo porque en la sociedad en la que estamos, el valor de las cosas visto desde la economía se fundamenta en la oferta y la demanda “y el mismo artículo puede tener diferentes precios dependiendo de la región”, pero con la decisión del gobierno, se hace un llamado a concientizar “el valor de los objetos, de lo material, histórico y patrimonial como el Galeón, que son objetos invaluables para ponerles un precio”.

“El Galeón es un patrimonio sobre el valor de nuestra historia”, agrega el experto, quien pidió al gobierno para que, a la hora de revisar el ordenamiento jurídico y legal para financiar la protección del Galeón y adelantar su recuperación, “pero debemos sacarlo del marco comercial”.

Rubio, dio como ejemplo para el caso, “el orgullo” que da visitar el Museo del Oro, donde “independiente del valor comercial, estamos valorando un testimonio de nuestro pasado”.

Aunque Ramírez no le cerró las puertas a MAC para que realice la hazaña submarina, deja el interrogante abierto sobre quién pagará el rescate del Galeón. De hecho, expresó que no tiene conocimiento del valor exacto que puede costar la operación.

Las declaraciones de Camilo Gómez dejaron ver que Colombia no cuenta con lo recursos financieros y tecnológicos para llevar a cabo esta proeza en solitario.

“Todavía falta definir la forma de pago, se requiere alta tecnología, las condiciones submarinas no son fáciles a esa profundidad. Tenemos que ser cuidadosos con la parte científica y técnica de la extracción. Debemos negociar con la empresa en los próximos meses. Otros gobiernos latinoamericanos han dicho que nos ayudarían si se conserva el patrimonio”, señaló.

Expertos consultados auguran que las negociaciones podrían tener varios caminos. Uno en que la se podría lograr un acuerdo con la empresa para financiar a futuro con las entradas de un eventual museo donde se puedan exhibir los tesoros del navío. Sin embargo, también MAC podría desistir de la aventura y pedirle al gobierno que le pagué el dinero que los ingleses ya invirtieron hasta ahora sumado a una millonaria indemnización.

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