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Presidente analiza proceso de paz en un cónclave en Cartagena

Jueves, 7 de Enero de 2016
Humberto de la Calle, Sergio Jaramillo y Rafael Pardo son algunos de los citados a la reunión.

El presidente Juan Manuel Santos inició este jueves un cónclave para poner a punto lo que eventualmente sería la recta final del proceso de paz con la guerrilla de las Farc.
 
El gobernante citó al encuentro en Cartagena de Indias, entre otros, al jefe negociador del Gobierno en el proceso, Humberto De la Calle; al alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo; al ministro del Posconflicto, Rafael Pardo, y a los asesores internacionales del Ejecutivo.
 
En la reunión, que se prolongará hasta el viernes, se analizará la hoja de ruta para lo que sería la firma el 23 de marzo del fin del conflicto entre las partes, tal como lo acordaron en Cuba en septiembre pasado el presidente y el máximo jefe del grupo subversivo, Rodrigo Londoño, más conocido como ‘Timoleón Jiménez’ o ‘Timochenko’.
 
De acuerdo con la oficina de prensa de la Presidencia, toda vez que dentro de la agenda que acordaron las partes en 2012 solo falta un punto por resolver, el fin del conflicto, en la cita de la jornada se analizará la hoja de ruta de la desmovilización de los rebeldes, su reinserción a la vida civil y política y la dejación de sus armas.
 
Desde fines de 2012, el gobierno de Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) adelantan en La Habana un proceso de paz para tratar de poner fin a más de 50 años de confrontaciones entre las partes.
 
Hasta ahora las delegaciones negociadoras han llegado a acuerdos en temas clave como una reforma agraria en el país, la participación en política de los guerrilleros y la lucha frontal de las partes contra el narcotráfico.
 
El 23 de septiembre último, en la capital cubana, Santos y ‘Timochenko’ se pusieron de acuerdo sobre el que, según expertos, era el punto más complejo de la negociación: la justicia transicional o la forma como todos los actores del conflicto armado colombiano pagarán por sus crímenes.

Bogotá | AP