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"Se debe reconocer el trabajo de los medios en la pandemia": Jonathan Bock

Sábado, 2 de Enero de 2021
El director de la Fundación para la Libertad de Prensa dice que la información, bien sustentada, sirve para comprender las complejidades del país.

El periodista colombiano de origen alemán Jonathan Block llegó en septiembre pasado a la dirección de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), entidad en la que lleva 7 años analizando las circunstancias y contexto que moldean la manera de hacer periodismo en Colombia. 

En entrevista con La Opinión el comunicador, que ha liderado numerosas misiones regionales para establecer redes interinstitucionales en temas como la protección a periodistas o las garantías para el periodismo, habló sobre el momento que viven los medios en el país y el esfuerzo que realizan las casas periodísticas y sus empleados para mantenerse en medio de la pandemia generada por el coronavirus.

 Jonathan Block estudió periodismo en España y trabajó en el proyecto ‘Vote bien’, de la revista Semana./ Foto cortesía

¿Qué dificultades han tenido los periodistas en sus regiones para ejercer su trabajo durante la pandemia?

Ya se ha vuelto un lugar común decir que la pandemia desnudó muchos males que teníamos como sociedad y el periodismo no ha sido ajeno a eso. Desde hace muchos años el periodismo ha arrastrado muchas dificultades, las empresas periodísticas tienen problemas serios y económicos, y eso ha generado que en los últimos 4 años muchos periodistas, más de 1.300, hayan perdido sus puestos de trabajo en el país.

¿Y qué ha generado la situación?

Se han ido cerrando algunos medios y eso ha hecho que las empresas periodísticas se adelgacen y en esa medida dejan de producir mucha información que es relevante para los ciudadanos. Durante la pandemia hemos visto como medios muy importantes se afectaron y tuvieron que tomar decisiones al respecto.

¿Qué actuación ha tenido el Gobierno nacional en esta crisis?

Desafortunadamente, el Gobierno Nacional no atendió los llamados que se hicieron de la manera que se esperaba. Esto no es solo producto de la pandemia sino un tema estructural que nos lleva a preguntarnos cómo se van a financiar los medios de comunicación y el periodismo en Colombia. Esto es una pregunta donde no se puede dejar por fuera a los gobiernos departamentales y municipales, pero siempre teniendo claro que las medidas deben garantizar 100% que la independencia debe permanecer sin importar la financiación estatal que reciban.

¿Ha variado el acceso a la información durante la pandemia?

Sí, hubo una serie de medidas que al inicio de la pandemia generaron una centralización de la información en el Gobierno Nacional, lo que hacía que fuera más difícil que los periodistas consiguieran más datos. En un momento de pánico como el que se vivió en los meses de marzo y abril, hizo que los periodistas tuvieran más limitaciones y eso es de los aspectos negativos que son importantes subrayar.

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Los medios regionales están haciendo un esfuerzo enorme para sobrevivir. ¿El Gobierno ha destinado ayudas directas?

La Asociación de Medios Impresos (AMI) ha liderado una conversación con el Gobierno para que lleguen las decisiones que pueden ayudar a solventar la difícil situación económica y no ha llegado de la manera que los medios de comunicación esperaban. Es importante resaltar que las voces de los periodistas locales cada vez son menos y esto es lo que nosotros en la FLIP identificamos como desierto de información. Si sumamos que en muchos municipios no hay medios de comunicación que produzcan información local es más grave que algunos medios regionales estén afrontando estos momentos de dificultad económica.

Dentro de las dificultades que ha generado la pandemia ¿Qué otro tipo de limitaciones tienen los periodistas en las regiones?

Están los otros problemas que hemos alertado desde la Fundación como el cubrimiento a las manifestaciones, donde las agresiones de los policías a los periodistas son sumamente graves. Hemos identificado que hay un patrón de obstaculizar el trabajo y un grado de violencia con el que han tratado a la prensa. En algunos casos están plenamente identificados, donde han sido objeto de abusos tan graves como detenciones arbitrarias e ilegales, que les hayan robado equipos o golpeado. Esto es algo que vimos en varias ciudades donde las manifestaciones fueron fuertes.

Los comunicadores fueron de los primeros trabajadores que rápidamente debieron adaptarse a los cambios provocados por la pandemia. ¿La sociedad, Gobierno y sectores más representativos le deben algún reconocimiento a la prensa por todo lo que han hecho?

 Sin duda es un reto que no solo depende de los periodistas y medios de comunicación, sino de distintos actores de la sociedad y es seguir enviando el mensaje de lo importante que es el ejercicio del periodismo para la ciudadanía. De ese valor que tiene el periodismo central dentro de toda nuestra cotidianidad y ejercicio de la democracia. Yo creo que a veces se repite mucho esta frase sin que se entienda el impacto total que tiene. Creo que muchas veces no se valora lo suficiente el trabajo de los periodistas que tuvieron que adaptarse a circunstancias excepcionales donde muchas veces se pusieron en riesgo para poder saber lo que estaba pasando. Cuando los reporteros, fotógrafos y camarógrafos salen a la calle, eso tiene un valor fundamental. Entonces, sí creo que en la pandemia se debe reconocer que ese trabajo y ejercicio es fundamental de manera general.

En este contexto ¿Qué sucede con la profesión?

Muchas veces empieza a perderse de vista y nos sumergimos en unos debates que vienen de otros actores, muchas veces con intereses políticos, y es el de deslegitimar el periodismo.  En la medida que las noticias sirvan para comprender las complejidades de cada uno de los asuntos que suceden en Colombia es también gracias al trabajo de los medios de comunicación y periodistas.

¿Cómo estamos frente al año pasado en temas sensibles como presiones, amenazas y obstrucción al trabajo periodístico?

Llamo la atención sobre el asesinato del periodista Abelardo Liz en Cauca.

Ese hecho mostró un alto desprecio por parte del Ejército que no rindió ninguna información, hasta el momento, que permita conocer que fue lo que ocurrió. El Ejército se convierte en un foco de presión porque no solo está relacionado en lo que pasó con Abelardo sino también con los perfilamientos ilegales y seguimientos a periodistas nacionales y extranjeros. Han pasado varios meses y no se ha registrado contundencia en las investigaciones con las que al principio intentaron tranquilizar.

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¿La FLIP no se siente satisfecha con las explicaciones que el Gobierno ha hado sobre los perfilamientos a los periodistas?

No, en lo absoluto. Las reacciones al inicio no están sustentadas en hechos y esas investigaciones no han avanzado, lo que se pedía que era conocer a fondo quién dio la orden para realizar esos perfilamientos, cuál fue el alcance, a quién le llegó esa información es la parte de la historia que aún no conocemos. Hubo un compromiso de entregar esos datos y no ha ocurrido.

Piden seguir ejemplo de otros países

En su tradicional columna publicada en varios medios, Germán Vargas Lleras, exvicepresidente de la República, se refirió al momento que viven las casas periodísticas por las dificultades económicas que ha generado la pandemia del coronavirus.

El también exsenador y exministro indicó que mientras en Colombia poco se ha apoyado a los medios, en otros países se han adoptado medidas para preservar la sostenibilidad de los medios.

Vargas Lleras relacionó casos exitosos de apoyo en naciones como Austria, donde existen subsidios directos a la distribución; Alemania, que aprobó una ayuda de 220 millones de euros para acompañar la transición digital de los medios impresos; Portugal, que elevó a rango constitucional el apoyo a la prensa; y naciones como Dinamarca, Estonia y Finlandia que subsidian publicaciones culturales y científicas.

“Ya va siendo hora de que en Colombia, siguiendo el ejemplo de la gran mayoría de las democracias occidentales, el Gobierno y el Congreso aprueben un conjunto de medidas que, preservando la independencia informativa, consigan garantizar la supervivencia de los medios escritos antes de que sea tarde y nos quedemos en manos de las redes, con sus virtudes, pero también con sus grandes falencias, sus noticias falsas y su anonimato en materia de responsabilidad informativa”, concluyó Vargas Lleras.

Redacción
Félix Leonardo Quintero
felix.quintero@laopinion.com.co

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