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¿Otra vez Convención?
“La tierra con olor a caña y café” ostenta el triste récord de ser el municipio de Colombia que sufrió el asesinato del primer alcalde elegido popularmente.
Martes, 28 de Mayo de 2019

Nadie se explica las razones por las cuales la violencia se ha ensañado contra Convención y lo peor de todo es que la racha de amenazas y asesinatos no se detiene.

“La tierra con olor a caña y café”, ostenta el triste récord de ser el municipio de Colombia que sufrió el asesinato del primer alcalde elegido popularmente, Ramiro García, y la muerte violenta de otros dos mandatarios, Carlos Emilio Picón León y  David  Solano Carpio.

A la tenebrosa lista hay que sumarle el nombre del candidato a la Alcaldía, Yurgen Pallares, y muchas personas del común, entre ellas comerciantes y campesinos.

El hermoso paisaje, las bellas mujeres y el  donaire de sus personas no fueron suficientes para que el nostálgico pueblo fuera conocido o promocionado en el ámbito nacional, solo bastó la primera toma cruenta por parte del  Eln en la década de los setenta y la segunda al finalizar el siglo pasado.

La  estela  de crímenes  y  terror no  ha  cesado y  ahor

a  se  ha  incrementado con la  aparición de otros  grupos al  margen  de  la  ley que están  boleteando, amenazando y matando  a los  comerciantes que  se resisten o  que  realmente no pueden  cumplir  con  las exigencias  económicas.

La alegría  de los  jóvenes estudiantes y el  encanto  de  las jovencitas  que  salían al  parque  o  a  la  plazuela a exhibir sus hermosas  figuras,  o a departir  en  las  heladerías  o bailar  en  las  discotecas,  ya  es  cuestión  del  pasado o  de la  apacible historia convencionista.

El  silencio, los  murmullos y  el  miedo  se  han  apoderado de  sus infortunados  habitantes y los  escenarios que  otrora propiciaron encuentros  amorosos, hoy representan el  drama  del  olvido y la  desesperación, las empinadas  calles  son desérticas cuando  las  sombras de  la  noche  se  aproximan.

Muchas  familias  reconocidas abandonaron su  tierra  natal y  se  dispensaron en  el  resto  del  departamento  o  país,  huyendo de la  zozobra y la  incertidumbre, otras  están  vendiendo sus casas,  negocios y  campos para huir y proteger sus vidas.

Como si  los convencionistas fueran  responsables  de su suerte, los jóvenes que  se desplazan a Ocaña,  Cúcuta,  Pamplona,  Bucaramanga, u  otras  ciudades en busca  de  la  educación superior,  sus  documentos  de  identidad se  convierten  en una absurda  prueba para que  la  policía  o el  ejército los ´satanice´.

Se presentan casos en  que  los  asustados  muchachos, quisieran  borrar  de  sus  cédulas el  nombre  de  Convención,  como  lugar  de  origen, porque  las  requisas se  incrementan y se  llega  al  extremo de  que  les  revisan hasta  los  zapatos y les   pregunten  que  dónde  dejaron las  armas.

En  las  mismas  universidades, se  ven obligados a  cambiar  el  nombre  de  su  patria  chica,  para  evitar  chistes morbosos o  hasta ofensivos.  

Que  pecado habrán  cometidos los  habitantes del municipio que heredó su  nombre  de  la  malograda  Convención  de  Ocaña, donde de  forma triste  e  infortunada  empezó a  truncarse  o esfumarse   el  sueño del  libertador  Simón  Bolívar  de ver  unido  al continente americano.

Las  casas o  parcelas ubicadas  en  la  cabecera  o  en  la  zona  rural  se  están  vendiendo a  precios muy  bajos porque  sus  moradores,  que  tienen enterrados a  sus padres,  abuelos,  bisabuelos  y  tatarabuelos, por  encima  del  arraigo y  la  nostalgia de  la  patria  chica, quieren  poner  a  salvo a  sus  familias.

Con  la  seguidilla de muertes  violentas y el  hostigamiento sicológico contra  los  jóvenes  estudiantes que se preparan académicamente  en el  departamento o  cualquier  ciudad  de  Colombia hay  que  buscar otros horizontes  donde el  nombre  de Convención no se  convierta en  un  karma y se  sufran  las  consecuencias de un conflicto que los  sigue persiguiendo  a  los convencionistas. Hasta  cuándo expresaremos: ¿otra  vez  Convención?.        

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