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El recinto del Concejo

El recinto sagrado del honorable Concejo Municipal ya no debe estar en ese vetusto edificio, que va por la enésima remodelación.

Lo van a modernizar y a remodelar dijo la noticia del viernes. A todos nos parece bien, salvo que piensen en lo máximo y dejen el conformismo por lo mínimo. Solo que esos maquillajes costosos resultan inoficiosos y siendo pérdida cuando no es solución definitiva. El recinto sagrado del honorable Concejo Municipal ya no debe estar en ese vetusto edificio, que va por la enésima remodelación.

En 1972 el tamaño municipal era tan reducido, que cabía casi toda su administración en el segundo piso. 

El tercer piso, lo ocupábamos, 6 juzgados municipales, un Juzgado Superior, la Fiscalía segunda de la Procuraduría para ese Juzgado, su Sala de Audiencias Públicas y La Dirección de Tránsito Municipal.  Sí, el equipo municipal cabía holgado en el segundo piso. El primer piso del edificio albergaba el Recinto del Concejo y dos almacenes, uno a cada lado de la entrada principal, El Almacén Severini y el almacén de Giovanny Martin.  

El crecimiento en todas las dimensiones del ente territorial, implicó también el de la prestación de los innumerables servicios y sus dependencias públicas:  Secretarias, departamentos administrativos, Caja de Previsión y direcciones, e Institutos, empresas y entidades de economía mixta, que obligó a tomar grandes áreas en edificios y viejas casonas de la ciudad.     

Bueno, la reseña anterior para hacer una sugerencia, o mejor para renovarla. Comprar el viejo edificio del Banco Comercial Antioqueño, cuya bella área principal del primer piso, tiene de fondo el más valioso y bello mural histórico de la ciudad. El mural hermano del que adorna el salón elíptico del congreso de la República, pintado por Santiago Martínez en 1948, que él llamó el libertador inaugurando el régimen constitucional de Colombia en Villa del Rosario. 

Digo que es increíble, que el mural de Santiago Martínez, a 72 años de pintado esté intacto y que hoy sea el de fondo de un parqueadero de vehículos en plena plaza principal de San José de Cúcuta. Ver para creer, diría López Michelsen. 

Tiene además el edificio oficinas amplias en los pisos superiores, para los 19 concejales y para las comisiones permanentes y pertinentes y un cómodo elevador para diez personas.   

La Academia de Historia de Norte de Santander debería tomar parte en esta iniciativa para adquirirlo.

Adenda: La Alcaldía de Cúcuta, debe asesorarse y apersonarse de las situaciones de riesgo del Edificio Versalles, no sea que le ocurra lo del Municipio de Medellín. El Código Civil es muy claro en las responsabilidades del Constructor.  

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Jueves, 15 de Septiembre de 2022

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