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“Genios”

Sábado, 16 de Julio de 2016
El funcionario responsable de la movilidad en el citado municipio, defiende a capa y espada la absurda decisión.

El 6 de julio es una fecha de nunca olvidar; entró en funcionamiento el sistema de fotomultas sobre la Autopista que de Cúcuta conduce a San Antonio del Táchira. 

Al respecto es preciso comentar varios aspectos, entre los cuales se destaca la pataleta del actual alcalde de Villa del Rosario al enterarse que los ingresos por concepto de multas y otros conceptos de la dependencia responsable de la movilidad, se pueden ver afectados debido a que su antecesor recibió autorización del Concejo Municipal para la suscripción de una Sociedad de Economía Mixta cuya duración es de treinta años. 

No me propongo evaluar financieramente ni jurídicamente el proceso que dio origen a la actuación, pero una persona que solo conozca las tablas de multiplicar, podría entender que la insignificante inversión proyectada por el municipio y ofrecida por el contratista, puede ser recuperada en menos de tres años, lo cual se traduce en un nuevo atraso para las finanzas del Municipio Histórico, las cuales solo percibirán el veinte por ciento de lo recaudado. 

Lo incómodo del asunto, son las decisiones adoptadas referente a los límites de velocidad, por cuanto no creo que exista un verdadero estudio que analice las causas de accidentalidad y por tal motivo, los 50 Km/hora fijados son una verdadera trampa para residentes y turistas. En mi concepto, tan solo debería aplicar en el sector donde actualmente funciona una sede de la Universidad de Pamplona, debido a que son muchos los estudiantes que requieren atravesar la autopista; aunque la verdadera solución es un puente peatonal. 

El funcionario responsable de la movilidad en el citado municipio, defiende a capa y espada la absurda decisión y además, actúa como si estuviera en la planta de personal de la Sociedad y no a favor de la alcaldía, aspecto que riñe con las declaraciones del alcalde Ruiz el 18 de abril, según lo publicado por este medio de comunicación: “Alcalde se opone a fotomultas”. 

La función de supervisión es clave, porque algo me dice que las obligaciones son inversamente proporcionales a las utilidades que se puedan derivar de su ejecución, y así llegue el “Sensei” del transporte, ya no se puede hacer nada toda vez que el beneficiario no estaría interesado en aumentar las obligaciones sino los beneficios; prueba de ello lo constituye la insignificante infraestructura mostrada a la fecha, relacionada con las fotomultas específicamente en la que se evidencia la inexistencia de verdadera señalización preventiva que advierta con suficiente claridad, tamaño y ubicación, la utilización de los sensores de velocidad.

Con respecto a los vehículos de matrícula extranjera, serán objetivo permanente de los agentes de tránsito que no dudarán ni un instante en obligarlos a detener la marcha y golpear sus bolsillos inclementemente. 

En conclusión, se trata de un grupo de “genios” que armaron un súper negocio, del cual se lucrará una generación completa, mientras tanto el paso por la autopista se verá afectado ante la obtusa y torpe decisión adoptada para justificar tremenda travesura.