“Gerenciar es decidir”

Martes, 8 de Octubre de 2019
Un gerente debe ser humilde para sentirse orgulloso de sus logros y así nunca caer en la vanagloria de sentirse por encima de los demás.

Amables Lectores: Afirmaba Michael Bloomberg: “El éxito es la medida del trabajo duro”. Estamos viviendo un mundo de empresarios que quieren hacerse ricos de la noche a la mañana, por eso no olvidemos la frase de Bloombergy repitamos contra el deseo de muchos: “Si usted desea ser exitoso solo tiene un escenario: Trabajar y trabajar”. El desempeño de una actividad es casi todo, el resto es la “eficiencia”. En el football tenemos el ejemplo que los resultados positivos no se obtienen solamente con “jugar bonito”, se necesita meter goles. Ser eficiente es estar en el lugar y en el momento apropiado. Cuantas veces en las empresas se está cerca de obtener los resultados pero no se logran. Un inmenso esfuerzo puede terminar en una enorme frustración por no poder rematar exitosamente su trabajo.

Arnold Palmer, el famoso golfista, con su humor negro que lo caracterizaba, afirmaba: “Mientras más duro practicas más suerte tienes”. Afirmaba el columnista Miguel Gómez Martínez: “La suerte se necesita pero no basta por sí sola”. “Apostar a la suerte es propio de quienes no tienen disciplina ni planeación”. También afirma Miguel Gómez que ser líder consiste en hacer posible que otros sean grandes. En este mundo egocéntrico los celos son frecuentes y muchas veces son causa de fracasos. Hay liderazgos que no aceptan ningún tipo de competencia, pues la consideran un irrespeto.

“Gerenciar es decidir” es una de las máximas más olvidadas de la administración. Muchos gerentes buscan evadir, postergar o ignorar decisiones que son indispensables. Aplican como principio que si usted quiere como gerente que algo no se defina nombre una comisión para ese menester y así logra dilapidar tiempo, y eludir responsabilidades y no obtener resultados.

Un gerente debe ser humilde para sentirse orgulloso de sus logros y así nunca caer en la vanagloria de sentirse por encima de los demás. Debe rechazar la ostentosidad, la arrogancia y el orgullo. Los líderes soberbios y prepotentes son dañinos para la sociedad.

Para ser un buen ejecutivo se debe tener la capacidad de trabajar bajo presión y asumir riesgos. Al que no le gusten los riesgos nunca deben asumir funciones gerenciales. Un buen gerente debe delegar pero manteniendo el control de  la situación. Delegar es una actividad pedagógica que debe estimular la empresa para ir formando una nueva generación de relevo. Los entrenamientos dentro de la empresa son de un menor costo y los resultados en eficiencia son extraordinarios. Un buen gerente debe estar feliz cadadía con el trabajo que realiza y vivir agradecido con los dueños de la empresa que le han dado la oportunidad de realizarse como ser humano. Se debe ser eficiente y trabajar en equipo no como una simple dialéctica sino como una realidad. Todos, accionistas, gerente y empleados son la empresa, son el equipo, no son islas independientes.

Un altísimo porcentaje del éxito de una gestión gerencial es el manejo de personal. Un gerente debe ser un experto en el manejo de las personas a su cargo. Que lo respeten no por ser el Jefe porque esto tiene mucho de conveniencia o de oportunismo, sino por ser su compañero o amigo. Si usted se entiende bien con el personal logrará el cometido que debe tener cualquier empresa: Cumplir con las utilidades de los accionistas pero a través de la satisfacción de todos y cada uno de los empleados.