Escuchar este artículo

Importación de etanol en tiempos de crisis energética

Sábado, 18 de Junio de 2016
Ha aumentado el debate frente a la preocupación de una una posible resolución del Ministerio de Minas.

El bioetanol es considerado como una opción para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, incrementar la diversidad de la canasta energética, fuente de creación de trabajo y desarrollo rural. Sin embargo, hay algunas preocupaciones sobre los posibles impactos directos e indirectos con respecto al cambio climático, la seguridad alimentaria, afectaciones ambientales y el desarrollo económico, que aún son discutidas en contextos tanto políticos como académicos.

El bioetanol en Colombia se utiliza como aditivo de la gasolina en una mezcla de 90% gasolina y 10% etanol. El etanol se obtiene de la fermentación de materias primas ricas en azucares como la caña de azúcar que se siembra en Colombia desde el siglo XVI. Nuestro país actualmente tiene una capacidad instalada de 1.650.000 litros/día, centralizado en los departamentos de Cauca, Valle del Cauca y Risaralda. Sin embargo, la producción real se estima en un 85% de esta capacidad, a esto se le suma el incremento de la demanda de gasolina nacional ya sea por el cierre fronterizo o por incremento del parque automotor, lo cual hace obligatorio para la satisfacción de la demanda interna la importación de un porcentaje de etanol que permita cubrir esta diferencia de la demanda con la producción. Cabe resaltar que el etanol es importado de Estados Unidos el cual tiene una producción de 123 veces más que Colombia.  Si bien es cierto que es necesaria la importación, también es cierto que Colombia restringió la importación de etanol solo para escenarios que se requiera cubrir el déficit de la oferta nacional, con el fin de incentivar al país a lograr la autosuficiencia energética, el abastecimiento interno del biocombustible y la protección de la agroindustria Colombiana.

Por estos días ha aumentado el debate frente a la preocupación de una una posible resolución del Ministerio de Minas la cual permitiría que Estados Unidos  exportara bioetanol a Colombia sin ninguna restricción, teniendo en cuenta que ellos tienen precios de etanol de US$1,60 el galón, mientras en Colombia el precio es US$2,65 sería un riesgo para la economía colombiana y para las futuras plantas de producción.

La Federación Nacional de Biocombustibles asegura que reduciendo la mezcla al 8% de etanol, la industria nacional estaría en capacidad de abastecer la demanda nacional, teniendo en cuenta que a finales del año entraría en operación la planta de bioetanol Bioernergy ubicada en el Meta, con una capacidad de 500.000 litros/día.

Dado el escenario que el Gobierno desea y que Estados Unidos está presionando, si se importara el equivalente para lograr una mezcla de 20% etanol 80% gasolina, se tendría que evaluar primero: cual sería el efecto sobre el precio de la gasolina, el cual a priori pudiera ser positivo para los consumidores. Segundo, un posible efecto en la reducción de volumen de emisiones de CO2 y finalmente advertir a la población  sobre este cambio, pues no todo el parque automotor de Colombia tiene la tecnología Flex-fuel el cual permite funcionen con cualquier proporción de gasolina y etanol.

Esperemos que el Gobierno en su sabiduría logre resolver este tema de la mejor manera, sin afectar la economía colombiana y sin ahondar la crisis energética que hemos tenido en 2016, lo cual abre el espacio para que el país empiece a tomar en serio la Inversión en las Energías renovables.

*Decano Asociado de Ingeniería Ambiental, Universidad Sergio Arboleda.