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La cárcel que educa

Sábado, 30 de Enero de 2021
En visita oficial encabezada por el Alcalde de la Ciudad de Cúcuta, Ingeniero Jairo Tomás Yáñez, tuvimos la oportunidad de conocer de cerca la realidad de las personas privadas de la libertad en la cárcel modelo de Cúcuta.

En visita oficial encabezada por el Alcalde de la Ciudad de Cúcuta, Ingeniero Jairo Tomás Yáñez, tuvimos la oportunidad de conocer de cerca la realidad de las personas privadas de la libertad en la cárcel modelo de Cúcuta. En un recorrido de tres horas en las instalaciones del recinto penitenciario en compañía del director y los efectivos del INPEC, observamos la titánica labor que allí se desarrolla.

Dice el adagio popular: “El que no sabe, es como el que no ve” y la verdad, la sociedad no sabe, ni alcanza a imaginar lo que se vive en el lugar. Podríamos hablar de hacinamiento, disturbios y otras cosas más, pero eso sería centrarse en los lunares de siempre y no apreciar lo bueno y esperanzador que logramos observar. Lo primero que debería resaltar, es la altísima productividad interna disponible en ese lugar y la necesidad latente de capacitar a la población carcelaria para brindarles oportunidades de futuro.

Dentro de las muchas cosas sorprendentes, nos encontramos con un verdadero centro de producción en panadería, con maquinas de gran capacidad y con personal entrenado de la misma población carcelaria que está proveyendo y comercializando productos de alta calidad. En este proceso de intercambio y apoyo interinstitucional, el alcalde ha generado el primer acercamiento para que el Ejercito Nacional a través de la Brigada 30, sea un cliente para estos productos y poder en consecuencia habilitar turnos adicionales de producción, que requerirán más personal capacitado. Esto, ni más ni menos, es la verdadera resocialización de la pena, al permitir formar a las personas privadas de la libertad, para el momento clave de su salida.

Asimismo, se trasladará la enseñanza del Centro Tecnológico de Cúcuta, con su oferta institucional, para que asociados al programa “Libera Colombia” del INPEC, se pueda mejorar la producción en los talleres de madera, calzado y marroquinería allí dispuestos, asegurándoles un espacio permanente de exhibición y venta para que los cucuteños podamos adquirirlo y apoyar esta iniciativa que se ha denominado por la alcaldía “la cárcel que educa”.

Una cosa es oír sobre la cárcel e imaginarse lo que pasa en ese lugar y otra muy distinta ser testigo presencial de las infinitas posibilidad que existen allí adentro para permitir que las personas privadas de la libertad puedan soñar con un mejor futuro. Observando esta realidad, el Alcalde se comprometió a mejorar las condiciones de las personas allí recluidas y del personal administrativo y en consecuencia, se llevó la oferta institucional con toma de pruebas Covid-19 gratuitas para ellos y se hizo entrega de colchonetas, almohadas y elementos de bioseguridad, entre otros, por más de 380 millones de pesos. 

Estoy convencido que si entre todos apoyamos a la población carcelaria y sus familias, sembraremos  efectivamente las semillas de esperanza para la transformación de nuestra ciudad. Por ello, gracias al Alcalde y al INPEC, por empezar a materializar la Cárcel que educa.