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Un gran ministro

Sábado, 30 de Julio de 2016
Tengo la certeza de que Juan Fernando Cristo ha encontrado en el gobierno el campo de su vocación para el servicio público.

Hoy, cuando están a punto de culminar las negociaciones con las Farc para conseguir su desmovilización, es necesario hacer mención a quienes se han destacado en sacar adelante las diversas materias que integran ese complejo proceso. 

Uno de los altos funcionarios más activos y que con mayor éxito han contribuido a despejar aspectos de suma importancia para lograr los acuerdos es el Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quien durante su paso por el Congreso Nacional había adelantado la tramitación y aprobación de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, una de las normas más importantes de los últimos tiempos que generó un cambio de fondo en el tratamiento de los afectados por conflicto.

El Ministro del Interior ha sido el impulsor de la complicada agenda legislativa del Gobierno concerniente a normas como la del llamado equilibrio de poderes y las del plebiscito que convocará el Presidente de la República, y que fueron aprobadas gracias a su amplia experiencia parlamentaria.

Tengo la certeza de que Juan Fernando Cristo ha encontrado en el gobierno el campo de su vocación para el servicio público, por la contundencia de sus convicciones, su preparación y la experiencia ganada en el duro ejercicio de la política. Él tiene al frente un horizonte muy amplio.

Como llevo muchos años escribiendo esta columna periodística, es natural que existan apreciaciones anteriores que coincidan con momentos actuales. Por eso no me resisto a transcribir un par de párrafos que escribí hace algún tiempo, refiriéndome al actual Ministro del Interior:

“La carrera política de Juan Fernando Cristo ha sido brillante y accidentada como pocas porque, si bien, el ejercicio de esta profesión está lleno de riegos y sinsabores, el senador ha tenido que pasar el trago más amargo que puede sufrir un joven dirigente como es el de enterrar a su padre asesinado, y reemplazarlo en la conducción del movimiento político que formó y orientó durante muchos años. Es probable que si no hubiera ocurrido esa tragedia, Juan Fernando hubiera seguido el camino de la administración pública y hoy sería uno de los ministros más importantes de la administración Santos.” 

Para el Departamento Norte de Santander es un privilegio contar con un coterráneo en la cúspide del gobierno nacional desde donde es posible atender los problemas más sentidos e impulsar los proyectos de mayor importancia. Tanto más cuando se trata de un funcionario que conoce a fondo su región y tiene un demostrado afecto por ella.

Estoy seguro de que en lo relacionado con el orden público en general, que es del resorte de la cartera del Interior, tienen prioridad los asuntos de frontera, la situación del Catatumbo y la seguridad ciudadana de nuestro departamento, por lo cual podemos esperar acciones efectivas para resolver tan grave problemática.