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Comedor comunitario en José Bernal entrega 700 almuerzos diarios

Martes, 26 de Febrero de 2019
Migrantes venezolanos, población vulnerable y colombianos retornados son los beneficiados.

En el barrio José Bernal, en Cúcuta, abrieron un comedor comunitario que beneficia a migrantes venezolanos, poblaciónm vulnerable y a colombianos retornados.

Un convenio entre la comunidad Scalabrini y la Fundación Ayuda en Acción permitió dar inicio al proyecto que tiene una duración de seis meses.

Se entregan 700 almuerzos diarios. Las familias pueden recibir su plato de comida de lunes a sábado por dos meses.

“La idea es que cada dos meses se atiendan a otras familias para ampliar al grupo de beneficiados, se va a priorizar mujeres embarazadas, niños, niñas, adultos mayores, escolarizados y demás”, dijo Franklin Díaz, vocero de la comunidad Scalabrini.

Para poner en marcha el comedor comunitario, los scalabrinianos pusieron el terreno, la construcción del mismo y todo el tema logístico para convocar y registrar a los ciudadanos.

La Fundación Ayuda en Acción, que es un ONG de origen español, donó los utensilios, dotó la cocina, y da mensualmente el dinero para pagarles el salario a las tres mujeres que preparan los alimentos, y para comprar los insumos necesarios.

“Este proyecto es producto de una financiación que da la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), dentro de una convocatoria que ellos hicieron y nosotros como fundación aplicamos e hicimos la propuesta para desarrollar este comedor en Cúcuta teniendo en cuenta la crisis que se vive en la frontera”, explicó Orlando Ortiz, coordinador en Colombia de la Fundación Ayuda en Acción.

Además de entregar almuerzos, el proyecto tiene dos ejes más. 

Uno de ellos es la ubicación de puntos de información en Villa del Rosario y en Los Patios, para asesorar a los caminantes venezolanos en cuestiones legales y “darles agua para que continúen su ruta, otorgaremos alrededor de 1.200 botellas de agua diarias”, indicó Ortiz. 

El otro eje es hacer un trabajo de integración, “de comunidades receptoras, con población  migrante básicamente con el objetivo de prevenir posibles actitudes de xenofobia que se pueden presentar” agregó.

Para Jennifer Cardona, madre de dos hijos, el comedor ha sido un alivio para su familia, pues antes tenía para el desayuno o el almuerzo.

“Me parece una iniciativa muy buena, aquí venimos a almorzar mi mamá, mi esposo y mis dos hijos,  es una gran oportunidad para mi hogar y agradezco mucho”, resaltó.

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