Escuchar este artículo

Estudiantes se dedican a hacer empresa desde el colegio

Domingo, 9 de Octubre de 2016
En Belén, alumnos se salieron de lo tradicional y se animaron a formar proyectos productivos diferentes.

Camila Ortega, estudiante de décimo grado, cuenta satisfecha cómo ha sido el proceso por el que ha pasado para lograr el producto que exhibe. 

Junto a su grupo de trabajo, ha dedicado todo el tiempo posible en hacer realidad la conformación de una empresa de jugos naturales que esperan llevar al mercado una vez terminen el colegio.

“Soñamos con tener una empresa y poder generar muchos empleos para la gente del barrio”, dice con seguridad la estudiante y emprendedora. “Estos jugos son muy nutritivos”. 

Así como Ortega, decenas de estudiantes del colegio Nuestra Señora de Belén, en el barrio Belén, ven en esta formación productiva la mejor alternativa para salir del colegio y hacer algo sostenible de beneficio para su economía. 

“Esta feria microempresarial, la tercera que hacemos, es resultado de un proceso de emprendimiento que se ha venido realizando en el colegio”, dice el maestro Gustavo Maldonado.

“La institución educativa está articulada con el Sena, y lo que buscamos es que estos jóvenes, que próximamente dejan el colegio, tengan una idea sólida para crear su empresa”, agrega.

Cada año, los estudiantes de los dos últimos grados de bachillerato ofrecen una muestra de lo que producen.

Feria innovadora 

Esta feria congregó no solo a los todos los estudiantes y profesores del colegio, sino que también llamó la atención de la comunidad, que se acercó con curiosidad a conocer lo que había.

En esta versión, los jóvenes optaron por ser más originales con sus ideas de negocio para así asegurar el mercado.  Se salieron de lo tradicional.

Junto a sus compañeros, Jossimar García analizó los gustos que tenían y vio que había una necesidad. Así fue como el grupo creó una empresa que produce arequipe con coco.

“Este un producto hecho con mucho amor y una técnica natural. Además, tiene vitaminas”, cuenta emocionado, mientras muestra su producto.

Este joven, de undécimo grado, cuenta que comparte el sueño de sus compañeros de crear su propia empresa y con un producto diferente. 

“En el mercado no hay un arequipe con coco”, destaca. “A nosotros nos gustan estos dos productos, y al unirlos nos dimos cuenta de que es una delicia, y si nos gusta a nosotros, a los demás también”.

El profesor Maldonado señala que esta iniciativa de proyectos  productivos ha hecho que los jóvenes se einteresen por muchas otras cosas.

Image
La opinión
La Opinión