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Patrimonio nortesantandereano se resiste a derrumbarse

Sábado, 10 de Diciembre de 2016
Una de esas infraestructuras que luchan contra el tiempo es la plaza de ferias Mariano Ospina Pérez, en Cúcuta.

El patrimonio material hace parte de la identidad de los pueblos y su conservación es un indicador del sentido de pertenencia de sus habitantes y de los gobernantes con el territorio.

En Cúcuta y el área metropolitana hay edificaciones de valor histórico que permanecen confinadas al olvido, cubiertas por la maleza y sepultadas por los alcaldes y gobernadores que ha tenido la ciudad y el departamento.

Este es el caso de la planta hidroeléctrica con capacidad de 840 kilovatios construida en 1927, en el Alto de los Compadres, en la vía que de Cornejo conduce a Santiago sobre el río Peralonso.

Otra de las emblemáticas construcciones es la plaza de ferias Mariano Ospina Pérez, que durante más de 50 años fue el epicentro de ferias, exposiciones y festejos agropecuarios.

En la lista de las ruinas están las antiguas estaciones del Ferrocarril de Cúcuta, como la del corregimiento San Pedro, de la que solo sobrevive una pared. En la larga lista también están los muros del antiguo acueducto de Cúcuta, perfecta construcción que guarda el encanto de la época.

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