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Voz de auxilio para impedir que techo del asilo se caiga

Martes, 15 de Octubre de 2019
Los abuelos están temerosos de que en cualquier momento el techo les caiga encima, debido a las fallas que presenta el cielo raso.

Los abuelos del ancianato Rudesinto Soto duermen con el credo en la boca. Ellos están temerosos de que en cualquier momento el techo de sus habitaciones les caiga encima, debido a las fallas y al deterioro que presenta el cielo raso. 

Son en total 120 abuelos los que residen en este sitio ubicado en la avenida 3, entre calles 12 y 13, en el centro de la ciudad.

Según las directivas de la institución, las fallas empezaron a aparecer hace un año, pero las mismas no se han intervenido ante la falta de recursos para hacerlo. “Nos mantenemos de puras ayudas”, dijo la hermana María Barreiro Sánchez, representante legal del ancianato.

Dijo que en el comedor, adonde van todos los días los abuelos, se ven dos huecos en el techo porque unas láminas se cayeron, aunque por fortuna ninguno resultó lesionado. “El peligro sigue, pues cuando están comiendo me da miedo de que se caiga un pedazo encima de ellos”, comentó la hermana preocupada por los daños en el techo.

En los dormitorios las condiciones del techo son las mismas que en el comedor. Don Carlos y don Jesús siempre que se van a dormir tienen que ver esos espacios que quedaron después de la caída de las láminas, y dicen que se salvaron de una lesión porque se derrumbaron cuando no estaban.

El que anda en peligro es don Luis, a quien el cielo raso ya le está dando la señal de que se va a caer y ojalá tenga la misma suerte de sus compañeros, para no tener nada que lamentar.

Las hermanitas cada año se apoyan con un banquete solidario para hacerle mejoras al asilo. Este año será el 29 de noviembre, y desde ya invitan a los cucuteños a ser partícipes de esta noble causa.

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