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Hasta cambiar las reglas, todo para volver a competir

Domingo, 5 de Julio de 2020
El reto ahora es más desafiante para todos los deportes: transformarse para adaptarse a la “nueva normalidad”.

El reto que plantea ganar o ser mejor que el rival, sigue en pausa para los atletas debido a la pandemia. Ahora, si quieren competir, los jugadores de rugby, por ejemplo, deben evitar el contacto entre sí, los nadadores dan brazadas sin estar bajo el agua y los triatletas hacer sus pruebas de alta resistencia sin salir de casa.

El reto ahora es más desafiante para todos los deportes: transformarse para adaptarse a la “nueva normalidad” si quieren reanudar actividades.

Es por eso que algunas disciplinas han optado por modificar sus reglamentos o acciones de juego de forma temporal, para darles la oportunidad a los atletas de volver a entrenar y competir.

Una de esas disciplinas que tuvo que reinventarse fue el fútbol, en el que la Federación Internacional de Fútbol Asociado, FIFA, aprobó, entre otras, la sustitución de hasta cinco jugadores por equipo –en lugar de tres– en un mismo partido, y la posibilidad de que un futbolista pase por tres clubes en una misma temporada. Sin embargo, aclaró que las medidas son de aplicación temporal, irán hasta el 31 de diciembre o podrían extenderse solo hasta el año próximo.

La norma de los cinco cambios, explica el técnico Pedro Sarmiento, busca evitar más lesiones de las habituales tras los meses de inactividad y, además, enriquecería el espectáculo porque los cambios “equilibrarían a los llamados equipos chicos (que cuentan con poco presupuesto) con los grandes y le daría más amplitud al juego en la parte física, técnica y táctica”.

Este cambio en la norma ya se ha implementado en las ligas de fútbol de países como Alemania, Portugal, España e Italia, y ha sido una ayuda clave ya que, al reanudar los torneos, se ha registrado un incremento en las lesiones. Solo en la Bundesliga, el campeonato de fútbol profesional alemán, durante la primera jornada, la cual se disputó entre el 16 y el 18 de mayo, el torneo sumó una docena de jugadores afectados.

Por si fuera poco, un informe de la Liga de dicho país reveló que otros 18 futbolistas sufrieron alguna dolencia muscular antes de jugar, esto debido a los 66 días que pasaron en casa por la cuarentena, sin rutinas de entrenamiento habituales.

El preparador físico Víctor Hugo Gaviria advierte que es vital que los equipos hagan un análisis integral de sus jugadores, para evaluar sus condiciones físicas y mentales antes de reiniciar las competencias.

“La mayoría de las lesiones que se están presentando en Europa son musculares y articulares porque el cuerpo pasó de tener tres meses de baja actividad a una vuelta a la competencia con alto impacto”.

El especialista señala además, que hay cosas que parecen básicas como el uso del calzado, al que se debe prestar atención.

“El futbolista lleva un buen tiempo sin usar guayos y ahora debe adaptarse al césped y al material del zapato, lo cual debe ser gradual para evitar problemas en tobillos, rodillas y cadera”, explicó.

En Colombia, donde aún no se ha reanudado el fútbol profesional, la División Mayor del Fútbol Colombiano, Dimayor, entidad que rige el balompié nacional, aprobó en una Asamblea extraordinaria que, en la Liga, también se implementará la norma de los cinco cambios por partido y además se ampliará el número de suplentes de cinco a siete. Esto, como explicó el presidente de Envigado, Ramiro Ruiz, para que los equipos tengan más opciones de sustituciones.

Triatlón se transformó

El triatlón, deporte que consiste en realizar tres disciplinas: natación, ciclismo y atletismo, también es una de las actividades que sufrió modificaciones temporales.

Un ejemplo de ello es la Triatlón de Guatapé, el primer evento del calendario nacional avalada por la Federación Colombiana de Triatlón, que se realizará de forma remota, es decir, cada participante competirá desde su casa.

Pablo Vargas, organizador del evento, explicó que este empleará un formato de duatlón, es decir, solo se competirá en dos pruebas: atletismo y ciclismo, dada las restricciones para el uso de piscinas y de nadar en aguas abiertas. No obstante, el triatlón conservará las mismas distancias que se hacen al ejecutar las tres disciplinas.

“La idea es que los deportistas hagan el trote en banda o cerca de casa en los horarios permitidos. Y en ciclismo, que utilicen los simuladores conectados a una plataforma virtual”, indicó el director.

Cada participante, de acuerdo a la distancia y categoría en la que vaya a competir, deberá utilizar dispositivos inteligentes como relojes o pulseras, para enviar sus resultados a los jueces.

Chany Díaz, delegado de la Federación, expresa su respaldo a nombre de la entidad al resaltar la creatividad en el evento y que este “no genera aglomeraciones ni pone en peligro a los competidores”.

Rodrigo Acevedo, triatleta profesional que actuará en dicha cita, señala que además de ser un reto personal en tiempos de pandemia es una forma de medir cuán honesto se es con uno mismo y si “un resultado es más importante que superarse a sí mismo, ahora que tuvieron que reinventarse”.

El Rugby evitará acciones de contacto

La World Rugby, entidad rectora de este deporte, dispuso de una serie de modificaciones en sus acciones de juego para reducir el contacto y evitar el riesgo de contagio de la COVID-19. Los cambios apuntan a minimizar o evitar situaciones de juego como los scrum (disputa física por la posesión del óvalo para ponerlo en juego) o tackles (quien tiene la pelota es agarrado por sus oponentes y llevado al suelo).

Nicole Acevedo, capitana de la Selección Colombia, manifiesta su descontento, pues cree que restringiendo estas acciones se perdería la identidad de la disciplina. “Su esencia se ve afectada. Está claro que debemos reducir jugadas, pero es difícil eliminarlas”.

Andrés Gómez, presidente de la Federación Colombiana, explica que las medidas son sugerencias de carácter temporal y cada país es libre de ejecutarlas.

¿Cambiar uniformes en el balonmano?

Para brindar mayor seguridad a los deportistas también se estaría considerando la modificación de sus uniformes durante esta coyuntura. Telas antifluido y diseños que cubran todo el cuerpo serían una opción. Ese recurso lo estarían evaluando en el balonmano, al que llegó una marca con una idea innovadora.

La propuesta, señala Juan Camilo Montoya, vicepresidente de la Liga Antioqueña de la disciplina, es que los jugadores utilicen trusas o trajes similares a los de buceo, para evitar que en el roce se intercambien fluidos. “Nuestro deporte es muy ‘abrazador’ en algunas acciones, por eso se buscan estrategias para minimizar el riesgo en ese contacto”, explica.

Aunque la idea es buena, Montoya señala que podría ser inviable económicamente, pues los costos serían muy altos. Cada prenda tendría un precio base de $90.000, pero por las intervenciones que se le realicen, su valor aumentaría hasta $300.000.

El sincronizado se adaptó a la superficie

Las disciplinas acuáticas son, junto a las de conjunto, las que mayor impacto han tenido en medio de la pandemia pues su práctica está restringida en su entorno natural, por eso los nadadores han tenido que adaptarse a entrenamientos en tierra. Es el caso de la natación artística, que ya realizó una competencia nacional.

Paula García, entrenadora de Selección Colombia de esta modalidad, explicó que los participantes del evento fueron evaluados por la realización de “pruebas de flexibilidad, fuerza y resistencia”, tales como la posición “Y” de pie y los movimientos del “burpee”, es decir, ejercicios cardiovasculares que integran todas las partes del cuerpo. Estas actividades se hacen mientras los deportistas vuelven a las piscinas.

Baloncesto tendría menos jugadores

A diferencia del fútbol en el que ampliaron el número de cambios, en el baloncesto se está considerando disminuir los jugadores por partido de forma temporal.

Jorge García, presidente de la Federación Colombiana de Baloncesto, indicó que la Federación Internacional de Baloncesto está reconsiderando reducir de 12 a 10 los basqueteros con los que contaría un equipo por juego, esto con el fin de evitar aglomeraciones en los escenarios.

Aunque la reducción es significativa, los entrenadores no verían afectado el número de sustituciones, pues tendrían un cambio por cada jugador en cancha. No obstante, Raúl Pabón, asistente técnico del club Academia de la Montaña, opina que “es una desventaja para el espectáculo y generaría un ola de lesiones”.

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Colprensa
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