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Jessica Caicedo disputará la final mundial del peso semipesado

Jueves, 22 de Noviembre de 2018
Se colgará el oro o la plata a sus 24 años y en una categoría que no es la suya. 

La colombiana Jessica Caicedo disputará el sábado la final de los campeonatos del mundo de boxeo en el peso semipesado (-81 kg), tras firmar en Nueva Delhi una victoria contundente en semifinales, 4-1, sobre la bielorrusa Viktoria Kebikaya.

Caicedo, que al clasificarse para este combate ya había garantizado a su país la primera medalla en un mundial femenino de este deporte, cedió con gusto al bronce a su rival y se colgará el oro o la plata a sus 24 años y en una categoría que no es la suya.

La boxeadora fue puntuada a favor 29-28, 30-27, 30-27 y 29-28 por cuatro de los jueces y en contra 28-29 por el quinto.

Su rival en la final será la china Lina Wang, que derrotó en la otra semifinal, también por decisión dividida de 4-1, a la turca Elif Guneri.

Caicedo, habitual competidora en el peso medio (-75 kg), subió de división para competir en estos campeonatos en -81 kilos y probarse ante boxeadoras de gran potencia, con los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 como objetivo.

La táctica no pudo darle mejor resultado y su victoria de este jueves la conduce a la disputa por el oro en la máxima cita bienal del boxeo aficionado.

De azul, la vallecaucana subió al cuadrilátero luciendo una amplia sonrisa y, tras santiguarse, se saltó el habitual tanteo de los segundos iniciales y pronto arrinconó a su rival contra las cuerdas. Llevó siempre la iniciativa en ese primer asalto, con una zurda demoledora en los intercambios cercanos.

En el segundo parcial se defendió eficazmente de los ataques desesperados de Kebikava, que apostó por llevar la pelea al terreno físico. Caicedo no siempre pudo esquivar sus golpes, pero llegó al último asalto con sus opciones intactas.

Sin margen para cometer errores, la bielorrusa intentó atrapar en la esquina a Caicedo, que se zafó sin dificultad y que a 30 segundos del final alcanzó a Kebikava con un directo que zanjó la pelea.

En cuanto sonó la campana la púgil nacida en Palmira levantó los brazos. Solo unos instantes después, la árbitra surcoreana ratificó su victoria al levantarle su guante azul.

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EFE