Escuchar este artículo

Un gimnasta uruguayo se entrena en Cúcuta

Jueves, 23 de Febrero de 2017
Se llama Gerardo Cabrera y es uno de los deportistas que su país tiene proyectado a ser campeón.

Uruguay es uno de los países más admirados de Sudamérica en el ámbito deportivo, principalmente por el nivel competitivo de sus selecciones de fútbol, los muchachos de la sub-20 acaban de coronarse campeones del sudamericano de Ecuador; y además es uno de los primeros países del continente en exportación de futbolistas a ligas extranjeras.

Con dos copas del mundo y quince copas América en su haber, el futbolista uruguayo es uno de los más apetecido por el mercado mundial: aguerridos, con mucha personalidad, muy fuertes físicamente y de buena técnica, el talento uruguayo se forja jugando en los potreros de barrio desde que se levanta hasta que se acuesta.

Sin embargo, muy lejos de ese mundo futbolero creció Gerardo Cabrera, quien a pesar de haber empezado tarde en la gimnasia artística, a los doce años de edad; actualmente es uno de los deportistas que la federación de su país quiere proyectar para convertirlo en un futuro campeón.

Con 20 años, Gerardo se ganó una beca que ofrecía la Federación Uruguaya de Gimnasia para los deportistas que obtuvieran mejores resultados a nivel internacional, y con el dinero decidió venir dos semanas a Cúcuta para adelantar una rigurosa concentración pensando en las competencias que tiene en los próximos meses.

“El año pasado fui a un Campeonato Panamericano en Bolivia y quedé de finalista en paralelas, y vieron (de la federación) que yo era un gimnasta dedicado y que podía pelear por medallas en un futuro, entonces decidieron ayudarme con una suma de dinero en dólares. Un grupo de compañeros fue a entrenar a Brasil pero como yo estaba en la universidad no pude viajar con ellos. Entonces con mi entrenador decidimos que lo mejor era venir a Colombia”, afirma mientras descansa de una de las exigentes jornadas a las que se somete a diario en el Coliseo Menor Eustorgio Colmenares Baptista, bajo las órdenes del entrenador Jairo Ruiz.

En Uruguay la gimnasia artística es una disciplina todavía desconocida y la infraestructura deportiva que existe para masificarla es precaria. No hay muchos aparatos para perfeccionar la técnica de los deportistas, y los pocos que hay muchas veces están a kilómetros de distancia de los gimnastas.

“En Uruguay, al tener un gimnasio más pequeño y menos tiempo, nos dedicamos solo a unos aparatos porque no tenemos la infraestructura adecuada. Por ejemplo, no contamos con una pedana armada todos los días y nos toca viajar a otra ciudad para usar una”, dijo el deportista uruguayo. Por esta razón, una de las mayores dificultades que ha encontrado Gerardo en Cúcuta han sido las extensas jornadas de entrenamiento, y la rigurosidad del técnico Jairo Ruiz para dirigir las prácticas. No obstante, le pone mucho empeño a cada movimiento y siempre está presto para recibir cualquier indicación o consejo de alguno de los monitores o gimnastas de la liga nortesantandereana.

Además, uno de los valores agregados de estar entrenando en Cúcuta es tener al lado todo el tiempo a Jossimar Calvo Moreno, quien es considerado en Sudamérica el mejor exponente de este deporte, y quien lo ha recibido de la mejor manera para que se sienta cómodo en el coliseo menor, que por estos días es como su casa.

Image
Jairo Andrés Navarro