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Industria de alimentos debe educar al consumidor

Miércoles, 5 de Junio de 2019
Estudios señalan que cada vez las personas consumen más, pero no saben lo que consumen.

La industria de alimentos avanza a pasos agigantados y en esta carrera por atrapar más consumidores, algunas marcas y categorías se han visto amenazadas.

Estudios señalan que cada vez las personas consumen más, pero no saben lo que consumen. 

A pesar de que existen hábitos alimenticios catalogados como benéficos para la salud, sigue existiendo ignorancia al momento de elegir la calidad de los productos.

Así lo dio a conocer Camilo Herrera, fundador de la firma Raddar, durante el Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, quien aseguró también que el gran reto de todas las industrias de alimentos es cambiar la mentalidad de los clientes para eliminar los imaginarios culturales, que impiden consumir por calidad.

Por ejemplo, señaló que los alimentos tienen unas condiciones claras, como no consumir harinas en las noches o demasiado azúcar en las mañanas, que los compradores muchas veces no toman en cuenta.

Hábitos como no tomar café sin azúcar se hacen imposibles de eliminar en los consumidores, pues es uno de los gustos que se establece desde niños.

En el caso de la industria del aceite, señaló que después de tres años difíciles se ha logrado recuperar,  pero está en riesgo de convertirse en un “commodity”.

Lo que quiere decir es que se está vendiendo aceite más por volumen y por precio, que por oferta de valor.

“Entonces uno entra a un mercado y encuentra una cantidad de aceites y de margarinas, pero no sabe qué diferencia hay entre unos y otros, la gente no sabe qué es cada cosa, ni para qué sirve”, agregó.

Sin entrar en discusiones de marcas, Herrera señaló que la industria debe despertarse para generar mejores márgenes.

“La industria tiene que reinventarse sobre todo en educar a los consumidores, porque, pase lo que pase, todos los colombiano consumen aceites y grasas al día; si lo hacemos bien, nuestra salud va a estar mejor y la industria se desarrollará mejor”, puntualizó.

Camilo Herrera, fundador de Raddar, explicó las tendencias de consumo masivo del país.

El gasto de los hogares

El gasto de los hogares se está recuperando y su consumo va por buena senda, pero existe un corte macro que frena las variables.

Según cifras de Raddar, los 14,5 millones de hogares registrados el año pasado, gastaron 4,5 billones de pesos en aceites  y grasas en su día a día, con un gasto per cápita para abril de $8.000.

Cada ciudad es completamente diferente, en Cúcuta la inversión per cápita en esta categoría fue de $5.949 y una representación de 0,81 % en el mercado. La industria del aceite de palma tiene el 47 % del mercado, lo que hace que sea más difícil crecer, por lo que se deben tomar decisiones al respecto.

Según Raddar, lo positivo es que las personas saben del aceite de palma y el 96 % de la gente compra esta categoría.

Los hogares de Colombia hoy se enfrentan a una dicotomía, quieren lo mejor, pero más barato.

“El problema hoy es que se están democratizando los productos y la gente tiene voz y voto sobre lo que se hace”, agregó.

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Un producto de derivados

Jens Mesa Dishington, presidente de Fedepalma, explicó que el aceite de palma no puede tener varios precios en el mercado local.

Por eso, señaló que la regla de precios se debe aplicar para todos, especialmente a los productos importados, para que haya universalización.

En 2018 hubo una contracción en el valor de las ventas del sector cercano al 15 %, pero de acuerdo con  cada productor varía, dependiendo del desempeño de cada uno.

Mesa agregó que aún existe desconocimiento de los consumidores frente al aceite de palma, pues siempre se ha visto como un derivado.

“El consumidor está tomando aceite de palma, pero no tiene conciencia de eso. El gremio inició una campaña de promoción para que los colombianos entiendan las bondades del aceite”, dijo.

A nivel internacional se ha dado un gran debate sobre las grasas trans, pero recientemente estudios confirmaron que es uno de los pocos que pueden combatirlo.

Según Mesa, los colombianos deberían tener claro que el único aceite que se produce en el país es el de palma.

“Lo que no sea palma es importado”, agregó.

El mercado de útiles de aseo, cosméticos, alimentos para animales y producción de biodiésel se produce a partir del aceite de palma. Hoy, la venta nacional representa el 50% de lo que se produce y lo que no se logra vender al mercado local es exportado.

Producto rentable 

Herrera explicó que las empresas deben procurar tener márgenes para ser rentables y sostenibles en el tiempo, no necesariamente por ganar más dinero.

En ese sentido explicó que existen tres valores fundamentales para hacer mejores productos: seguridad, accesibilidad y asequibilidad.

 Según el experto, para empezar el proceso de reeducación, las empresas deben olvidarse de los medios tradicionales.

“Necesito empezar a transformar lentamente el comportamiento del consumidor y encontrar gente que me ayude con esos cambio”, dijo.

Como ejemplo señaló que la industria lechera tardó veinte años para cambiar la idea de que la leche debía hervirse a pesar de estar pasteurizada, ahora, con el UHT la leche puede consumirse, sin ni siquiera haberse refrigerado.

Herrera agregó que en los adultos es difícil insertar la idea de que la calidad pesa por encima de otros factores, pues este proceso de educación se logra en los niños.

“Hoy el 70% de la gente tiene más de 30 años, entonces decirles que cambien es un trabajo agotador, tenemos que ser muy creativos para cambiar el mapa”, agregó.

Cúcuta, el mercado más complejo

Según Raddar, Cúcuta, es quizás, el mercado más difícil de interpretar en estos momentos, porque no se sabe exactamente cuántas personas hay en la ciudad.

“Uno sabe que por censo hay tantos cucuteños, pero tiene una población flotante absolutamente inmanejable”, dijo Herrera,

Según el fundador de Raddar, la dinámica de mercado en Cúcuta ha cambiado mucho, pues una gran cantidad de compañías están enviando productos, que pueden estar pasando a Venezuela o se quedan en frontera.

“Las dinámicas de venta son espectaculares, la inflación es bajita, pero el desempleo es muy alto, uno diría cómo es que están vendiendo tanto, si hay tanto desempleo. La respuesta es que no le están vendiendo a la población cucuteña sino a la flotante”, dijo.

Finalmente recordó que Cúcuta siempre ha sido una ciudad difícil, pero en  este momento es más complejo.

*Invitada por Fedepalma

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Katherine Villamizar Leal