Escuchar este artículo

“La revolución bolivariana mató al bolívar”

Martes, 31 de Julio de 2018
No hay posibilidades de que la moneda venezolana se recupere de la aguda crisis, según el experto Ronald Rodríguez.

Cuando Hugo Chávez anunció la creación de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), en el 2013, dijo que los dólares serían para priorizar el abastecimiento de alimentos, medicinas y bienes de primera necesidad.

Hoy la realidad es otra y Venezuela enfrenta una de sus mayores crisis económicas desde que el chavismo está en el poder, tanto así, que ya se empieza a discutir la posibilidad de levantar el férreo control de cambio.

Tras 15 años del monopolio de las divisas, Venezuela tiene hoy el nivel más bajo de reservas internacionales que ascienden a 8.870 millones de dólares, según datos de la casa de bolsa Rendivalores.

Esta situación ha hecho que el dólar paralelo aumente 26 mil veces su valor y la inflación alcance una cifra récord. Hoy, un dólar vale 3,5 millones de bolívares y el índice de precios al consumidor se estima cierre el año en un millón por ciento. 

Chávez aseguraba en su momento que, “con el control de cambio todo dólar que pase por el Banco Central debe estar sustentado en una necesidad real, para esos son las divisas”.

Sin embargo, este instrumento de política monetaria propició el estricto control fiscal para el sector privado, los altos índices de corrupción y el aumento del endeudamiento con las emisiones de bonos bolívar-dólar.

Según una investigación de la Asamblea Nacional Constituyente, hay 60 mil millones de dólares envueltos en irregularidades cambiarias y más de 8.900 empresas cerradas por la crisis.

Ronald Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, afirmó que este sistema no solo impactó en materia inflacionaria, sino que generó un descontrol económico que hizo que se crearán una cantidad de mercados ilegales.

El investigador señaló que “el control cambiario es una medida desesperada para evitar la fuga de capitales a corto plazo”.

En el caso venezolano, la experiencia con el sistema se ha prolongado, según Rodríguez, el hecho de que exista una lógica en que funcionarios del gobierno consigan dólares a 11 bolívares, “es un llamado a generar actividades ilegales”. 

Henkel García, director de Econométrica, afirmó que el control de cambio ha sido una vía muy efectiva para la extracción de riqueza, “y hablan de desmontarlo porque ya no hay flujo ni reservas para asignarse”.

A largo plazo el sistema ha tenido un efecto negativo en la economía, así como en la entrega condicionada de divisas. García indicó que las fugas de capitales son superiores en los países con control de cambio.

El analista venezolano aseguró que este sistema terminó estimulando la importación y desestimulando la exportación, además de alejar la inversión extranjera. 

“Las divisas entran fácilmente, pero cuando vas a requerirlas el proceso se hace mucho más difícil y no está garantizado, eso es parte de lo que explica la situación de Venezuela”, señaló García.

El petro, remesas y gasolina

Rodríguez hace dos años avisaba que las remesas hacia el vecino país iban a tener un papel importante en su economía, y señaló que hoy Venezuela “no se puede imaginar sin las divisas, porque un venezolano vive con 20 dólares”.

García difiere de esto afirmando que este fenómeno aún tiene un aspecto pequeño en la economía del país, pues “a Venezuela entran entre 3.000 y 3.500 millones de dólares por remesas, pero el país necesita alrededor de 30 mil millones de dólares para hacer sus transacciones”.

Los dos analistas coinciden en que por el gran número de remesas que están llegando, en algún momento será necesario aplicar un control fiscal a este flujo de capitales. 

En los dos últimos años, las remesas crecieron en Colombia por los venezolanos que desde España, México o Estados Unidos, envían la remesa desde la frontera.

Por otra parte, García aseguró que el petro es “un nido de ideas”, pero no un anclaje para el bolívar como lo anunció Maduro. 

“El bolívar se puede anclar a una moneda dura, no a una nueva, en Venezuela lo atarán al petro, pero nadie sabe cómo funciona esta moneda. Espero que en el futuro tenga algún tipo de funcionalidad, aunque lo dudo”, dice García.

Según Rodríguez, “la revolución bolivariana mató al bolívar”, el investigador considera que es improbable que la moneda venezolana se recupere de la actual crisis.  

Al inicio de esta semana se anunciaron regulaciones a la venta de gasolina, que se harán a través del carnet de la patria. La medida se implementará porque con el precio actual del combustible no se cubren sus costos de producción, además se facilita el contrabando.

La decisión de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, de modificar otra vez el cono monetario tampoco combatirá la inflación; para García, los anuncios hechos por el mandatario tienen poca relevancia: “no le van a dar fortaleza al bolívar como moneda ni credibilidad al sistema económico”.

Por otra parte, en el foro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) el tema de la flexibilización cambiaria entrará en escena. Maduro aseguró que iba entregar a la Asamblea Nacional Constituyente un informe sobre los ilícitos cambiarios, para que se apruebe una ley que modifique las condiciones que regulan el manejo de divisas.

Medidas de cambio 

Desde el 2003, Venezuela ha tenido ocho controles cambiarios diferentes, pasando del Cadivi al nuevo Dicom. En consecuencia, los analistas consideran que para desmontar este sistema se necesita un plan económico integral.

García indicó que el plan tiene que abarcar diferentes aspectos, como crear un sistema económico de mercado libre y, “unas instituciones que funcionen para el ciudadano y no para el gobierno de turno, hablo del Consejo Nacional Electoral, el Banco Central de Venezuela, el sistema judicial”. 

El analista ve necesario un nuevo marco jurídico que genere confianza para se pueda llevar adelante la operatividad de las empresas y la ejecución de los contratos.

Rodríguez cree que el bolívar desaparecerá, pues las predicciones que se hacen es que es una moneda inviable y es necesario crear una de respaldo. 

“Dentro de las medidas macroeconómicas necesarias para restaurar al país, está el cambio de moneda o como medida de corto plazo, la dolarización, aunque esta les quita posibilidad de manejar su política monetaria”.

Finalmente, García señaló que tiene que haber una apertura de inversión para el sector petrolero y de construcción, con una disciplina fiscal y monetaria, un ajuste fiscal y un plan de ayuda financiera internacional. 

Daniel Villán Bustamante | Redacción Económica

Image
La opinión
La Opinión