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Migrantes y retornados, la cara oculta de la crisis laboral

Sábado, 8 de Agosto de 2020
Los inmigrantes en Colombia no tienen un efecto significativo en la tasa de desempleo, según una investigación.

La pandemia del coronavirus ha golpeado fuertemente al mercado laboral colombiano, generando que en ciudades como Cúcuta la tasa de desempleo llegará a máximos históricos, una situación que empeora aún más las difíciles condiciones de inserción en el mercado laboral que tienen los migrantes venezolanos y colombianos retornados al país.

Según un cálculo de la Red de Naciones Unidas sobre la Migración, la pandemia ha deteriorado el potencial de ingreso de 164 millones de trabajadores migrantes que apoyan al menos a 800 millones de sus familiares que viven en sus países de origen.

En algunos países del mundo, los trabajadores migrantes pueden aprovechar beneficios laborales como el seguro de desempleo y otros programas estatales, especialmente en la Unión Europea. Pero en muchos países, como es el caso de Colombia, los migrantes operan sin protección y especialmente vulnerables en tiempos difíciles como los actuales.

Un trabajo de investigación llamado ‘El mercado laboral de migrantes y no-migrantes: Evidencias de la crisis de refugiados venezolana”, elaborado por los académicos Leonardo Bonilla, Leonardo Morales, Didier Giraldo y Luz Flórez, evidenció que la inmigración venezolana no tiene un efecto significativo en la tasa de desempleo nacional.

Jorge Ramírez, director del Observatorio Regional del Mercado de Trabajo de Norte de Santander (Ormet) y profesor de la Universidad Libre, explicó que esta investigación comprueba es que la inmigración si tiene un efecto en el empleo y los salarios de los trabajadores cuenta propia, en especial de aquellos autoempleados con un nivel educativo bajo.

Además, el efecto también es considerable en la ocupación laboral femenina, en la cual la tasa de desempleo para el trimestre móvil de abril-junio fue de un 24,9 %, según el informe entregado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). Mientras que en los hombres fue de 16,2 %, a nivel nacional.

Otro de las hipótesis que revela el trabajo de investigación es que los migrantes retornados, es decir que tienen la ciudadanía colombiana, se insertan más rápido dentro del mercado laboral frente a sus pares venezolanos.

“Esto se relaciona con que los migrantes retornados tienen redes de contactos y un capital relacional al llegar al país, dado que son hijos de colombianos”, explicó Ramírez.

El último hallazgo clave de la investigación, se relaciona con el hecho de que los migrantes venezolanos inhiben la participación laboral a los migrantes internos, es decir, aquellas personas que se mudan de su ciudad de origen a otra, por lo que los venezolanos se están desplazando a las ciudades donde hay mayores oportunidades de enganche laboral y mejores salarios.

Según el informe del mercado laboral del Dane, durante junio, las tres ciudades con las tasas de desempleo más bajas en el país fueron: Barranquilla (15,9 %), Quibdó (18 %) y Cartagena (19,4 %). Mientras que en Cúcuta, la ciudad que es la primera parada para muchos migrantes al llegar al país, la tasa fue de 33,4 %.

¿Qué solución hay?

Simón Gamboa, presidente de la Unión de Trabajadores Venezolanos (Utravenco), aseguró que los colombianos que retornan al país desde Venezuela tienen mayores inconvenientes para ingresar al mercado laboral que aquellos que vienen de otros países.

“Una de las razones por las que no puede emplear a los venezolanos, son las condiciones migratorias. Las dificultades para expedir los pasaportes en Venezuela es un obstáculo. Pero, los venezolanos son refugiados y no tener una representación de su Estado ha complicado las cosas”, explicó Gamboa.

El experto en temas laborales dijo que Colombia aún no ofrece una solución migratoria sólida para la regularización de los venezolanos que han llegado al país, y esto impide que tengan un trabajo digno, bien remunerado y con acceso a seguridad social.

“Las necesidades no esperan, los venezolanos han llegado a hacer parte de la economía colombiana consumiendo bienes y servicios”, manifestó Gamboa.

Actualmente, el Permiso Especial de Permanencia (PEP) tiene limitantes para la contratación de venezolanos, por lo que desde Utravenco participan de las conversaciones y mesas de diálogo nacionales para lograr estipular una condición regulatoria que permita a los inmigrantes ejercer su profesión.

“Para poder buscar trabajos en la industria colombiana, en el sector de manufacturas, en las actividades profesionales, es necesaria una condición regulatoria diferente al PEP y una validación de los títulos de los venezolanos, esto no solo los alejaría del mercado informal, sino que mejoraría sus condiciones económicas por lo que les permitiría tener un mayor aporte y consumo en la economía nacional”, puntualizó Gamboa.

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