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‘Zona Económica Especial, no es una buena idea’

Viernes, 12 de Octubre de 2018
La Gobernación de Norte de Santander es dueña de los predios de la zona franca de Cúcuta.

Hace cinco décadas se crearon las zonas francas en Colombia como instrumentos del comercio exterior y generadoras de empleos; para ese entonces, Cúcuta se constituía en una de las pioneras a nivel nacional en tener un espacio de uso comercial e industrial.

Sin embargo, actualmente está entre las últimas. Se ha venido atrasando y no ha logrado calar en los empresarios de Cúcuta, a diferencia de Bogotá o Barranquilla.

En la última reforma tributaria, a la zona franca de Cúcuta se le mantuvo la condición especial, con un impuesto de renta del 15%, menor a la del resto del país (20%), pero se establecieron dos condiciones: tener más de ochenta hectáreas y más de 40 empresas vinculadas.

A la fecha, estas condiciones aún no se han reglamentado y no se ha estipulado el tiempo en el que se deban reunir a las 40 empresas.

¿En qué se falló?

 Édgar Martínez, director ejecutivo de la Cámara de Usuarios de Zonas Francas, explicó durante el Tercer Congreso Internacional ‘Proyectando’, las razones por las cuales la zona franca Cúcuta no ha logrado tener éxito y por qué no es pertinente tener una zona económica especial.

En primer lugar, explicó que el sector empresarial no lo asumió como un proyecto de región y la infraestructura no tuvo éxito. En este momento, las zonas francas de Colombia son de última generación, con cableados diferentes, vías más amplias y bodegas en óptimas condiciones.

“Estos proyectos son de región, más no del Estado. Otro tema es que yo no puedo con una infraestructura tan vieja, tan obsoleta atraer empresas, si yo no modernizo el parque va a ser difícil atraer al sector empresarial. Las empresas miran la seguridad, las instalaciones y no buscan lo más barato, buscan lo mejor”, dijo.

Agregó que, aunque el Estado no puede ser socio de estos proyectos, la alcaldía y la Gobernación deben ser dinamizadores de los empresarios y ayudar a impulsarlos.

“Si la zona franca que existe no funciona, la solución es montar una zona franca totalmente privada y llevamos a las empresas, pero no solo para almacenamiento y distribución, todos los servicios se pueden llevar”, afirmó Martínez.

Actualmente, existen zonas francas con empresas de salud, logística, conocimiento, tecnología, entreteniendo, entre otras áreas.

“Aquí tenemos potencial para hacer proyectos de agroindustria, con la palma y el café. He escuchado que hablan del ecoturismo como potencial de la región, eso puede desarrollarse como zona franca,  pero acá solo lo vemos como manufactura”, expresó.

Edgar Martínez, director ejecutivo de la Cámara de Usuarios de Zonas Francas.

Lo más curioso del tema, según el experto, es que Cúcuta tuvo una condición especial del 2014 al 2018, cuando se expidió un decreto especial para reducir las exigencias en materias de inversión para hacer zonas francas (5.000 salarios mínimos), mucho menos que en el resto del país.

El Decreto 753 de 2014 estuvo vigente hasta diciembre de 2017, pero solo dos empresas se interesaron.

“Eso nos pone a pensar que el problema no está en los incentivos, sino en nosotros mismos, necesitamos que la gente aproveche las cosas”, señaló Martínez.

La apuesta de Duque

El anuncio del presidente Iván Duque de que prepara un proyecto de ley para que Cúcuta y su área metropolitana se conviertan en Zona Económica Especial, no es una buena idea según Martínez

“Para qué uno va a probar cosas que no han funcionado y dejar de probar otras que si han funcionado. Las zonas económicas especiales no son algo nuevo, se crearon hace muchos años, pero no se desarrollaron muchos proyectos a la par”, dijo.

Sugirió que en lugar de esperar a que se dé un proyecto de zona especial, se debe hacer un ajuste a la zona franca de acuerdo a las necesidades de Cúcuta, impulsando la creatividad, la industria y manteniendo el 15% del impuesto de renta.

“Usted se pone a crear zonas económicas especiales en regiones donde no hay vías, no hay luz, no hay agua; aunque suene muy bonito, así no funciona. No se pueden montar industrias sin la logística para desarrollarlas, funciona muy bien en el papel, pero no en la práctica”.

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