Escuchar este artículo

Biometría migratoria

Miércoles, 11 de Noviembre de 2020
La consolidación de un banco de datos es un asunto de orden estratégico.

Lo anunciado por Migración Colombia sobre la adjudicación del contrato para establecer el sistema biométrico para tener la información relacionada con los venezolanos que han llegado al país, es un hecho esencial para continuar poniéndole orden a la oleada migratoria.

La consolidación de un banco de datos sobre la identificación y caracterización de 1’722.919 ciudadanos que cruzaron el río Táchira para asentarse en territorio colombiano, es un asunto de orden estratégico.
  
Es indudable que el Estado debe tener dicha plataforma biométrica  con los rasgos físicos de la población migrante, para en un momento dado, en casos de sospechas o para la simple búsqueda de antecedentes internacionales, poder cotejarla con las que manejan autoridades como la Interpol.

Así -igualmente- resultará más fácil saber en dónde se encuentran y a qué están dedicados quienes partieron de su patria huyendo de la crisis generada por una serie de factores internos y externos.

Resultará más fácil de esa manera determinar las acciones que en coordinación con los cooperantes internacionales se continúen desarrollando para brindarles la ayuda requerida en los lugares en que se encuentren asentados.

Y otro aspecto vital, es que este mecanismo le facilitará la tarea al gobierno colombiano para la toma de decisiones frente a los 956.623 ciudadanos venezolanos que permanecen de manera irregular en Colombia porque no tienen ni Permiso Especial de Permanencia (PEP) ni cédula de extranjería y tampoco salvoconducto como refugiado o pasaporte.

O sea, al lograr que ellos se sometan a la biometría pues  quedará más fácil la etapa de regulación mediante alguna especie de ‘amnistía’ o de trámites especiales para que finalmente su permanencia en  Colombia quede cubierta con las normas legales.

Lo importante es seguir avanzando hasta llegar a la consolidación de la identificación digital y llegar hasta la entrega de una especie de carné de identidad, como lo ha indicado Juan Francisco Espinosa, director de Migración Colombia.

Lógicamente que este procedimiento deberá irse fortaleciendo por etapas, llevándolo luego a los puentes internacionales Francisco de Paula Santander, La Unión y Simón Bolívar, donde es indudable que debe de estar una de las matrices del sistema biométrico migratorio.

En estos puestos fronterizos que es por donde mayor flujo de personas se registra, entrando y saliendo, como era evidente cuando el paso peatonal estaba abierto, el sistema tiene que ser más sólido y fuerte, con miras a ejercer el control debido que requiere una emergencia migratoria como la que se vive.

Una de las tecnologías que es indudable tener presente, es la de las cámaras de identificación antropométrica y otros dispositivos similares en las zonas de ingreso a los puestos de control migratorio de los puentes.

Lo importante es avanzar en la instauración de estos mecanismos y en la rápida regularización y homogenización de  la identificación de los migrantes, si tenemos en cuenta que sigue hablándose de nuevas olas de personas en éxodo que están por llegar.

Según Migración Colombia, Bogotá (337.526), Norte de Santander (194.019), Atlántico (158.704), Antioquia (152.646) y La Guajira (150.257), son las regiones donde, principalmente, se ubican los migrantes venezolanos, que en su gran mayoría se encuentran entre los 18 y los 39 años de edad.