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Cúcuta en el mundo

Viernes, 27 de Octubre de 2017
Al fin y al cabo, aquello que el arte no salva, desaparece para siempre.

Enfrentar con arte una crisis fronteriza no es ni usual ni fácil de comprender, aunque algo así debiera ser siempre la primera opción. Al fin y al cabo, aquello que el arte no salva, desaparece para siempre.

Pero Cúcuta lo hizo posible, gracias a la oportuna y loable iniciativa de Álex y Luis Miguel Brahim, curador y director de proyectos culturales, el uno, y gestor, pedagogo y artista, el otro.

Con la idea de responder desde el arte a la complicada y prolongada crisis de la frontera con Venezuela, aprovecharon la I Bienal de Arte Contemporáneo de América del Sur (Bienalsur, con base en Buenos Aires), que conectará a 30 ciudades de 15 países, y propusieron a Cúcuta como una de ellas. Y con su proyecto Juntos Aparte, los Brahim y su Centro de Estudios Fronterizos (CEF) lo lograron.

Por esta razón, desde hoy y hasta el 9 de diciembre, Cúcuta estará, enhiesta, firme en el meridiano del arte latinoamericano y mundial, con un interminable y excelente rosario de actos culturales, con artistas y pensadores de todo el planeta.

La intención, que sin duda se materializará, es la de que estos días marquen un antes y un después en la forma de ver el arte y de entender la paradoja de los pueblos hermanos a los que la misma línea fronteriza que los une, los separa.

La iniciativa de Juntos Aparte fue seleccionada entre 2.500 de 78 países que querían hacer parte de Bienalsur, por el peso que le da el ser a largo plazo y apostar por la reconfiguración y la resituación de Cúcuta y Norte de Santander en el mapa sociocultural del país y el mundo.

Al fin y al cabo, la propuesta de los hermanos Brahim responde al interés del CEF de liderar, desde la condición fronteriza, una plataforma internacional de producción e intercambio de procedimientos y estimular la investigación que busque emprender proyectos sobre frontera, reivindicando la identidad y proyectándola.

Juntos Aparte tiene como eje una gran retrospectiva del arte contemporáneo global, relacionado con fenómenos viejos como migración, movilidad, ciudadanía, restricción y movilidad, en la óptica de la frontera colombovenezolana, lo que hoy significa una relación binacional en crisis creciente y plagada de complejidades.

Estas razones motivaron a Bienalsur para avalar el proyecto, que pondrá a Cúcuta a jugar en las ligas mayores del arte mundial, habida cuenta de que, como iniciativa de la Universidad 3 de febrero, de Buenos Aires, Bienalsur tiene el aval de centros como el Museo Reina Sofía, de Madrid, y el Museo de Arte del Banco de la República, de Bogotá.

También tiene el apoyo del Museo Hirshhorn, de Washington; el Museo de Bellas Artes de Chile, el Museo de Arte Contemporáneo de Lima, la Pinacoteca de Sao Paulo (Brasil) y la Akademie der Künste, de Berlín.

Además, es el primer proyecto generado en Norte de Santander que recibe el aval de Marca País Colombia.

Y, por otra parte, permite demostrar que la iniciativa privada está presta a sacar la cara por el Estado, sumido en un mar de corrupción, que contribuye a que la crisis fronteriza sea más complicada.

Por fortuna está el arte, y por fortuna hay personas como los hermanos Brahim…