Importancia del diálogo

Miércoles, 12 de Mayo de 2021
En el país las manifestaciones en que se han expuesto variedad de reclamos al Gobierno Nacional, volvieron a dar resultados.

La agitación social que vive Colombia ratifica la importancia del diálogo, la negociación, la concertación y el encuentro de soluciones a los pedidos de la gente, que muchas veces ni siquiera pueden llegar a considerarse extraordinarios ni mucho menos como un regalo.

Por ejemplo, los arroceros de Norte de Santander han venido atravesando una crítica situación por el desplome de los precios, la competencia del arroz importado, los altos costos de los insumos y los problemas de la cartera crediticia.

Se trata de una mezcla que ha terminado erosionando la economía de quienes se dedican a dicho cultivo y que al ver que el tiempo pasaba y nadie les solucionaba nada, pues decidieron  unirse a la protesta del paro nacional.

La Dignidad Arrocera fue llamada a sentarse a una mesa de conversaciones con autoridades nacionales y locales encabezadas por el ministro de Agricultura, Rodolfo Zea Navarro, para discutir el pliego petitorio.

El acuerdo final benefició a 1.635 familias que viven de la producción de ese producto alimenticio en la región, aspecto en el cual quedaron sonando algunas expresiones de sus protagonistas.

“Así se construye país, con el diálogo y la concertación, no con bloqueos en las vías”, dijo el ministro Zea, ratificando la posición del Gobierno Nacional.

“Esta es la evidencia de que el diálogo logra consenso”, fue el comentario del gobernador Silvano Serrano.

“Contribuimos a mejorar las condiciones coyunturales por las que pasa un sector que genera 15.000 empleos”, resaltó el alcalde de Cúcuta, Jairo Yáñez.

“Gracias ministro, gobernador y alcalde de Cúcuta por este gran trabajo en beneficio de las más de 1.635 familias arroceras de la región”, fue el mensaje que dejó Libardo Cuberos, quien preside Dignidad Arrocera.

Y mientras en la región se lograba ese entendimiento y quedaba ratificada la voluntad de avanzar en otros asuntos como el proyecto Cínera, en el país las manifestaciones en que se han expuesto variedad de reclamos al Gobierno, volvieron a dar resultados, como cuando en su oportunidad fue retirada la reforma tributaria.

En este momento es de la mayor importancia y un alivio para los padres de familia, el anuncio gubernamental de cubrir al 97 % de los estudiantes en las universidades e instituciones técnicas y tecnológicas públicas con la matrícula cero en el segundo semestre de 2021. 

E igualmente es fundamental que producto de esta coyuntura se avance en que dicho alivio sea permanente para los alumnos de estratos uno, dos y tres, como lo planteó la misma ministra de Educación María Victoria Angulo, en atención al pedido de los jóvenes que participan en las protestas.

Sentarse a negociar con la disposición y el tiempo necesarios, entendiendo las partes las urgencias del país y de que entre hermanos no debemos ni matarnos ni estigmatizarnos ni acusarnos, es algo que los colombianos debemos entender, para llegar a las necesarios acuerdos.

Esto no se trata ni de vencedores ni vencidos. Ni de luchas políticas para sacar réditos electorales a futuro. Este estallido debe leerse como el llamado de una población que reclama cuestiones básicas para vivir dignamente y derechos fundamentales como el acceso a derechos como la salud y la educación.  

Es indispensable que las cargas de sacrificio no recaigan sobre las mayorías, cuando por ejemplo los congresistas o los grandes capitales gozan de toda suerte de prebendas y de exenciones y exoneraciones tributarias. Conseguir más equidad y justicia social resulta indispensable en esta hora de tribulación que requiere de un esfuerzo mayúsculo para enderezar el rumbo de la nación.  
 

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