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Por amor a Cúcuta

Lunes, 30 de Diciembre de 2019
Qué bueno, por ejemplo, que hagamos todos, autoridades, gremios, jóvenes, mujeres, hombres, niños y ciudadanos, el propósito de declarar nuestro amor a Cúcuta. El amor a Cúcuta, el querer a Cúcuta, debe ser un compromiso y decisión de todos.

El año 2019 está de salida y en medio de sus estertores se lleva muchos de nuestros sueños, ilusiones y esperanzas. Nos quedan las frustraciones, los desengaños y los sinsabores que nos dejaron también los otros años que ya se fueron.

¿Pero será que sirve o podría servir de algo llorar sobre la leche derramada? El sentido común y la experiencia nos enseñan que no vale la pena. Como tampoco el espejo retrovisor es lo ideal.

Cúcuta, su Área Metropolitana y Norte de Santander comienzan el 2020 con nuevas autoridades territoriales que fueron elegidas a través de procesos legales transparentes que contaron con amplia participación de los ciudadanos.

Los nuevos mandatarios y sus colaboradores inmediatos llegan con renovados bríos y en medio de la expectativa general por el inicio de sus gestiones gubernamentales.

Esto nos permite dar un compás de espera y toda la disposición positiva para rodearlos y darles la colaboración necesaria y el apoyo que soliciten y merecen.

Independientemente de los planes de gobierno que los electores acogieron y por los que votaron, y que los nuevos mandatarios están obligados a cumplir, nos permitimos presentar algunas ideas y opiniones sobre el presente y futuro de la ciudad, lo que hacemos con todo el respeto y la debida consideración.

Unos temas e ideas con los que seguramente podremos estar o no de acuerdo. No es un despropósito pensar o construir lo que podría llamarse un acuerdo sobre lo fundamental para el progreso y desarrollo de nuestra ciudad capital y los municipios del Norte de Santander. 

Qué bueno, por ejemplo, que hagamos todos, autoridades, gremios, jóvenes, mujeres, hombres, niños y ciudadanos, el propósito de declarar nuestro amor a Cúcuta. El amor a Cúcuta, el querer a Cúcuta, debe ser un compromiso y decisión de todos.

Que Cúcuta esté siempre por encima de los egoísmos, envidias, rencillas y mezquindades. Es necesario promover e impulsar el sentido de pertenencia, que todos seamos los dolientes de Cúcuta, en cualquier momento y en todas las circunstancias. 

Promover e impulsar también la cultura ciudadana, en lo que han demostrado ganas, decisión y conocimiento el nuevo alcalde, Jairo Yáñez, y su equipo de colaboradores. Tenemos que seguir alentando y promoviendo la solidaridad con los sufridos migrantes venezolanos.

Se requiere un cambio total de actitud y hasta del lenguaje para construir nuevos liderazgos y relaciones armónicas con los municipios del Área Metropolitana. Siempre, con la participación de todos, y en especial de los jóvenes y las mujeres. 

La creación y puesta en marcha de la Agencia Promotora que establece la Zona Económica y Social Especial (ZESE) debe ser una prioridad de la nueva administración. También necesita nuestra querida ciudad una gran campaña de promoción por todo el país y por el mundo, echando mano de las nuevas herramientas tecnológicas de la información y las comunicaciones, y aprovechando el talento de los miles de cucuteños que están hoy regados por el planeta.

Cúcuta necesita también acercarse más a su zona rural, donde hay un gran potencial agrícola, turístico y minero. La enorme deuda social de todos los gobiernos con los corregimientos y veredas es hora de comenzar a saldarla para bien de sus comunidades y de la propia ciudad capital.

Y una petición final que no sobra: que esta noche ni mañana hayan niños quemados con pólvora ni víctimas de balas perdidas. ¡Feliz Año para todos y prosperidad en 2020.