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Seamos serios

Lunes, 16 de Marzo de 2020
Los cambios de hábitos son fundamentales, en el entendido de que nuestra zona de frontera ya está dentro del foco del virus.

Coronavirus debe volverse un sinónimo de comunidad, en el entendido de que si como ciudadanos actuamos con individualismos mandados a recoger o de manera irresponsable saltándonos todas las reglas, vamos a poner en peligro a nuestras propias familias llevándonos por delante todo lo que encontremos a nuestro paso.

Cucuteños y nortesantandereanos deben saber que para ayudar a hacerle frente al COVID-19 pueden darles una mano a las autoridades de salud, con acciones sencillas que finalmente serán de  gran ayuda en medio de esta pandemia.

Por ejemplo, 260.000 estudiantes de los colegios públicos del departamento y la ciudad no tendrán clase por la una reforma en el calendario académico escolar, que también se aplica para las instituciones educativas privadas. 

Señores padres de familia y alumnos, eso no debe ser tomado como una temporada vacacional para irse de paseo, al cine o de compras al centro comercial ni para salir de rumba. Eso sería una actitud irresponsable y atentatoria contra la vida misma.

La medida que se toma en el campo educativo es precisamente para que los niños y jóvenes permanezcan en casa, con el fin de  proteger la salud de todos. Así que hay que la autoridad en el hogar debe imponerse por encima de todo, para que pongamos nuestra cuota de sacrificio en instantes que la humanidad batalla contra este virus.

Este aislamiento social es muy importante con el fin de protegernos entre todos porque de lo contrario podría resultar muy riesgoso si no se cuenta con muchísima conciencia cívica y ciudadana.

Al dar pasos equivocados en estos momentos, la vida de muchos podría ser puesta en peligro. Por eso, las personas que lleguen o hayan llegado de países como España, China, Italia y otras zonas de riesgo, entiendan su obligación de acatar las órdenes de cuarentena y no andar como rueda suelta por ahí exponiéndose ellas y  afectando a sus semejantes en caso de estar contagiados. Esto no tiene razón de ser y tienen que  actuar en consecuencia o  de lo contrario ser denunciados, porque el mundo está en un riesgo de dimensiones desconocidas.

Los cambios de hábitos son fundamentales, en el entendido de que nuestra zona de frontera ya está dentro del foco del virus y que lo que cada uno haga desde el lavado permanente de las manos hasta evitar las salidas innecesarias, pasando por no frecuentar sitios de alta concentración de personas, se convierten en un gran factor de ayuda.

Pero así como desde aquí les hacemos este llamado cordial a los habitantes de la región para que actúen adecuadamente, hay que exigirles a Migración Colombia, la Policía Nacional y el Ejército que sean absolutamente drásticos para hacer respetar el cierre de la frontera, porque de nada sirve que en el área metropolitana se adopten las medidas requeridas, si por las trochas entran desde Venezuela miles de personas de manera descontrolada y sin ningún seguimiento sanitario.

Como sociedad, llegó la hora de entender que de manera voluntaria debemos  hacer el aporte en beneficio de cada uno de los habitantes de Norte de Santander para que después no nos sorprenda el arrepentimiento cuando algo peor e inexorable se cierna sobre nosotros.

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