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Subsidio de vivienda

Lunes, 23 de Mayo de 2022
El 41 % de las personas beneficiadas son jóvenes entre 18 y 28 años de edad.

Tener vivienda propia, llámese casa o apartamento, es una meta que los hogares se trazan para tener la alternativa de usar lo que pagan en arriendo para cubrir la cuota mensual y así pasar a convertirse en propietarios.

Sin embargo, ese logro muchas veces se frustraba porque ante la escasa capacidad de ahorro no era posible lograr conseguir o completar la cuota inicial, apareciendo en el escenario el subsidio Mi Casa Ya, que es la llave para alcanzar ese sueño, convirtiéndose además  en un dinamizador del sector de la construcción.

En Norte de Santander acaba de ser entregado el subsidio 8.000, que al hacer la sumatoria tiene un equivalente a $300.000 millones que sumado a la cantidad que aportan los adjudicatarios llegaría a un total de $700.000 millones para impulsar la inversión en vivienda nueva.

Como se trata de una cuantía considerable, que fluctúa entre los $20 millones y $30 millones, dependiendo de los ingresos, los beneficiarios tienen una posibilidad real de acceder a un techo propio.

Un experto como el presidente de la Asociación Bancaria, Hernando José Gómez, detalló que el beneficio del programa puede superar el 19 % del ingreso mensual de las familias, mejorando demanda efectiva y la capacidad de los hogares de llegar a tener su casa propia.

La mejor descripción de las potencialidades de Mi casa Ya la hizo Sandra Forero Ramírez, presidenta de Camacol, al considerar que la vivienda de interés social es hoy, gracias a Mi casa ya, un hecho regional en el que ciudades intermedias han multiplicado su importancia por cuatro.

El gobierno del presidente Iván Duque en el Plan de Desarrollo había reseñado una cobertura de 135.000 hogares en su cuatrienio que está por finalizar, superando dicha expectativa hasta los 135.187, con corte a enero de este año.

Lo anterior significa que el subsidio ha cumplido un papel en la lucha contra la injusticia social  y que igualmente es un motor adicional para mover la industria constructora que es una gran generadora de mano de obra, y que para el caso de Norte de Santander se contará con otros 2.000 cupos para 2022.

Los datos del Ministerio de Vivienda  reseñan que cerca del 62 % de las familias que han recibido el subsidio cuentan con ingresos mensuales inferiores a los dos salarios mínimos, mientras que el 41 % de las personas beneficiadas son jóvenes entre 18 y 28 años de edad.

Al ser medido el impacto de este programa, se le consideró como  un valioso instrumento para el mejoramiento de las condiciones de vida, porque los propietarios tienen 73,74 % más de probabilidad de estar fuera de la pobreza y de la vulnerabilidad.

“Pero los resultados positivos no paran ahí. En los resultados del estudio se concluyó que Mi Casa Ya, produce mayor equidad de género y más seguridad para las mujeres beneficiarias”, según la profesora María del Pilar López Uribe de la Universidad de los Andes, quien reveló el estudio.

Planes como el mencionado, que como lo ha expuesto el viceministro de Vivienda, Carlos Ruiz,  cumple el doble propósito de contribuir con la reactivación económica, mientras se convierte en una gran apuesta en términos de equidad,  debe mantenerse dentro de la política pública de vivienda.

Los resultados se convierten en la mejor defensa de este programa que se ha convertido en líder para la adquisición de vivienda en más de 300 municipios del país. Por ese motivo, llegue quien llegue a la Casa de Nariño encontrará ahí una base sólida para seguir edificando más hogares con techo propio.

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