Escuchar este artículo

Reclusos del Táchira sufren desnutrición severa y afecciones por falta de alimentos

Lunes, 15 de Junio de 2020
Desde el inicio de la cuarentena no le permiten a los familiares el envío de comida.

Más de 300 hombres recluidos en el Centro Penitenciario de Occidente en el estado Táchira presentan cuadros de desnutrición severa, afecciones estomacales y fiebre, debido a la falta de alimentos que vienen padeciendo desde el inicio de la cuarentena por COVID-19, cuando las autoridades venezolanas establecieron medidas de aislamiento a los centros carcelarios del país.

La denuncia la formuló Raiza Ramírez, coordinadora del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) en la entidad, quien destacó que el pasado viernes se registró el fallecimiento de dos reclusos en este centro carcelario. Presentaban un cuadro de desnutrición severa, además de otras patologías. 

Los reclusos fallecidos fueron identificados como Andrés Uribe de 70 años y Néstor Aguilar de 57. Uribe falleció en la cárcel, aunque por su edad ya no debía estar allí, pues además de haber cumplido su pena, tenía 70 años, lo que –de haber tenido condena aún pendiente- le hacía beneficiario de una medida de casa por cárcel, según las leyes venezolanas.

“El Observatorio Venezolano de Prisiones hace responsables tanto a los jueces que llevaban el caso de este señor, como al sistema penitenciario venezolano por la muerte de este ciudadano, quien no debía estar privado de su libertad”, dijo Ramírez.

Los datos obtenidos por la organización revelan que más de 300 reclusos al interior del CPO padecen de cuadros diarreicos, fiebres altas y pérdidas de peso entre 20 y 50 kilogramos, según la información recopilada por el OPV mediante contactos con internos, custodios y familiares.

Las restricciones impuestas en medio de la pandemia, implican la suspensión de las visitas familiares, tampoco hay visitas de abogados ni paquetería semanal, que en muchos casos eran la oportunidad para hacer llegar a los reclusos los alimentos necesarios para su sustento, así como prodictos de aseo personal. 

“Yo tengo un familiar en el CPO y con un teléfono que logró prestar me envió un mensaje pidiendo que los ayudemos porque se están muriendo de hambre”, señaló *María, esposa de uno de los internos que pidió resguardar su identidad por temor a represalias contra su pareja.

Detalló que los internos sólo reciben dos comidas diarias, el menú es arroz y lentejas, pero en cantidades tan pequeñas que parecen para niños y no para hombres adultos. “A veces les dan arroz solo, a veces solo lentejas, sin sabor, sin aliños y más agua que granos” relató.

En el Centro Penitenciario de Occidente hay unos mil 300 reclusos, distribuidos en cuatro instalaciones: El CPO1 con aproximadamente 750 reclusos, 400 en el CPO2, 120 femeninas y otros 120 en el Centro de Detención militar denominado Procemil, donde durante la cuarentena han ingresado entre 60 y 100militares disidentes que han retornado a Venezuela y son mantenidos en aislamiento con relación al resto de la población penal. 

*Nombre ficticio

Image
Eilyn Cardozo