La gramilla del estadio no ha sido abandonada

Jueves, 2 de Marzo de 2017
Ahora, los cucuteños deben conformarse con ver, que existe un estadio, pero sin fútbol profesional.

 

Desolado, sin el ruido cotidiano de los hinchas con sus particulares cánticos animando a su ‘doblemente glorioso’ Cúcuta Deportivo el estadio General Santander ya no es el mismo.

La falta de la tribu rojinegra, los aficionados y transeúntes que cruzan a diario por la avenida primera y la diagonal Santander, lo han sentido.

Ahora, deben conformarse con ver, que existe un estadio, pero sin fútbol profesional.

Algo irónico para una ciudad que durante 67 años ha vivido el fútbol con fervor.

A pesar de la ausencia del once fronterizo, ha llamado la atención el estado de la gramilla en los últimos tres meses, la cual presenta cierto deterioro alrededor de la cancha algo que no es normal y menos cuando no se tiene fútbol profesional.

La Opinión consultó al director del Instituto Municipal de Recreación y Deporte (IMRD) Raymond Hernández Vargas, responsable del cuidado y mantenimiento del escenario quien manifestó que a pesar de que el Cúcuta Deportivo no está, la cancha no se ha descuidado.

“Si bien es cierto el Cúcuta Deportivo no hace presencia en sus partidos del torneo colombiano igual existe una política de la Alcaldía de mantener literalmente las puertas abiertas para aquellos que lo requieran, porque el estadio no puede ser solo un monumento para el Cúcuta sino para el que lo necesite”, afirmó, el funcionario.

Hernández Vargas indicó que el mantenimiento anual del estadio total está por alrededor de los $350 millones, y el de la sola gramilla es de $5.0 a $10 millones mensuales por todo lo que requiere. 

Sobre los daños que se ven detrás de las porterías y en las laterales, dijo que “permanentemente hay una persona desde la madrugada e incluso en las noches si es el caso regándola para que los  nutrientes o insumos que se le aplican hagan el efecto necesario y se mantenga verde”.

Sostuvo que desde la antesala al partido de las estrellas el año pasado con el que se conmemoró los diez años del título del Cúcuta en la primera A, la gramilla ha estado excelente.

“No es que esté totalmente deteriorada como se quiere hacer ver.  Lo que se está tratando de hacer es que cuando no haya partidos se utilice más la parte de atrás de la gramilla, esos pastos son de recuperación y se le está haciendo el tratamiento adecuado a esa parte, pero en lo que concierne a la zona de juego se mantiene verde a pesar de que se hay unos pedazos amarillos”.

El director del IMRD dijo que le pareció curioso es que en ocasiones en la noche cuando ha pasado supervisar, la grama se ve totalmente verde, pero al amanecer con el sol  cambia su color. “A veces se amarillenta cuando hace bastante sol, y en la noche se oscurece eso lo hemos analizado varias veces, pero la verdad puedo decir se mantiene en un estado óptimo”, subrayó.  Asimismo, recordó que el hongo que se venía comiendo el pasto desapaereció por completo, pues fueron cerca de tres o cuatro meses para recuperarla.

El General Santander seguirá siendo vigilado por las golondrinas que con su revoletear en las mañanas y tardes hacen que no se sienta tan solo.

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Omar Romero Güiza