Escuchar este artículo

Bebé de dos meses pasó tres horas secuestrada en El Zulia

Martes, 11 de Octubre de 2016
Policía capturó en flagrancia a Rocío Tamayo, de 25 años por el delito de secuestro simple agravado.

La oportuna reacción de la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc) y el apoyo constante de la comunidad, fue lo que permitió el rescate de Luciana Vega Carrascal, de dos meses de nacida, tras permanecer tres horas secuestrada.

Uniformados del Grupo de Acción Unificada para la Libertad Personal (Gaula), Grupo de Protección a la Infancia y Adolescencia, Seccional de Tránsito y Transporte, y Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes, llegaron hasta la finca de un familiar de la mujer que se había llevado a la bebé, ubicada en la vereda Camilandia, sector la trocha Los Guineos, de El Zulia. 

Rocío Tamayo Hernández, de 25 años, y quien secuestró a la bebé después de engañar a la mamá de esta, pretendió esconderse en la vivienda de un familiar, ubicada a más de 40 minutos de Cúcuta.

Sin embargo, sobre las 12:45 de la tarde, la Policía fue alertada de la presencia de la mujer en este sector de El Zulia, por lo que de inmediato los uniformados se trasladaron al lugar.

Luego de que una pariente de la mujer confirmara que estaba en la finca de un tío con la bebé, la Policía rescató a la menor y capturó en flagrancia a Tamayo por el delito de secuestro simple agravado, por lo que podría pagar una pena de entre 12 y 20 años de cárcel.

El comandante (e) de la Mecuc, coronel William Donato, aseguró que la detenida les manifestó que hace tres meses perdió a un bebé y que está convencida de que Luciana es su hija.

El oficial destacó el riguroso trabajo investigativo que se extendió en las redes sociales para lograr ubicar a la responsable de este hecho que estremeció a los cucuteños, desde las 10:30 de la mañana, cuando se conoció del plagio de la menor, que ayer cumplía dos meses de nacida.

Entre lágrimas de emoción por el reencuentro con su pequeña, Margely Vega Carrascal, de 18 años, aseguró que fue víctima de un engaño por parte de Flórez, quien le ofreció ayudarla a conseguir un trabajo después de conocer su situación económica.

Cuando Vega entró a la oficina de un edificio ubicado en la avenida Cero con calle 10, dejó a su hija bajo el cuidado de Tamayo, que minutos después huyó con la menor.

La gente se aprovecha de las necesidades de los demás; les pido que no confíen en nadie”, dijo Vega, tras recibir de las manos del coronel Donato a su hija. 

Una semana bastó para que Tamayo se ganara la confianza de la madre, tras conocerla en el negocio de venta de pasteles con el que trata de alimentar a sus dos hijas. 

Vega vive en el barrio Virgilio Barco.

Los parientes de la mujer aseguraron que el papá de las dos niñas no ha respondido por los alimentos de sus hijas.

Image
La opinión
La Opinión