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Deudas, preocupaban a comerciante asesinado en el barrio Primera Etapa

Domingo, 19 de Enero de 2020
La esposa de Alberto José Monguí Cómbita presenció el asesinato.

Cuando el asesino de Alberto José Monguí Cómbita le disparaba, la noche del sábado en la ciudadela Juan Atalaya, la víctima alcanzó a caminar unos pasos hasta donde estaba su esposa pero cayó derrumbado sin poder hacerlo.

La esposa presenció el macabro asesinato de su ser querido. Alberto José la esperaba frente a una droguería ubicada en el barrio Primera Etapa.

Según el relato, cuando ya retornaban a su casa ubicada en el barrio San Luis, luego de visitar a unos amigos en Atalaya, ella le pidió a su pareja que se detuviera en la droguería, de la esquina de la manzana I4 lote 12 para comprar unas pastillas que evitarían que su hijo de 5 años, se mareara en el paseo que tenían planeado para este domingo hacia El Raizón.

“Yo me bajé y mi esposo se quedó en la moto sentado mirando el celular, cuando de repente empecé a oír los disparos y luego volteé a mirar, él se bajó e intentó venir hacia donde yo estaba pero le siguieron disparando”, recordó la mujer.

Alberto José cayó gravemente herido. Eran las 9:40 de la noche del sábado.

El asesino, que vestía una camisa negra, hizo varios disparos.

“Mis compañeros estaban parados acá y la bala impactó en el muro que está en medio de los dos. Fue algo muy peligroso”, dijo una de las empleadas del negocio.

Luego de que el asesino huyó del lugar, Alberto José fue auxiliado y llevado inicialmente al policlínico de Atalaya, desde donde fue remitido al Hospital Erasmo Meoz. Pero a la 1:00 de la madrugada del 19 de enero, murió.

Comerciante de zapatos

La esposa de Monguí, quien era conocido como ‘Sal de Fruta’, lo recuerda como un hombre alegre y positivo.

Dijo que el sábado todo fue normal, cuando él terminó su jornada laboral la recogió en su lugar de trabajo y decidieron ir a visitar a unos amigos en Atalaya.

La víctima tenía dos bodegas de zapatos en el centro comercial Oití, donde era reconocido por sus negocios en el sector.

Asimismo, aseguró que desconocía amenazas o problemas en su contra, que pudieran desencadenar en el homicidio.

Extraoficialmente, se conoció que la víctima tenía unas deudas por las que se preocupaba más de lo normal.

En la escena del homicidio los investigadores de este hecho, analizan los videos de unas cámaras de seguridad instaladas en los al rededores del lugar, con el fin de dar con el pistolero que le causó la muerte al comerciante.

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