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Venda eso picho, que toca hacer plata: contrabandista de carne

Viernes, 20 de Noviembre de 2020
Asi fueron capturados seis integrantes de una red de contrabando de Cúcuta.

“Tengo una lengua, cachetes y chinchurria pichas, ¿qué hago con eso? Pues véndalo, mire cuánto pesa”. Esta conversación hace parte del material probatorio que recopilaron los investigadores de la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa) contra una red de contrabando de carne, que ingresó al país al menos 384 toneladas del alimento en un año.

Durante más de un año, la Polfa, en coordinación con la Fiscalía, le siguió los pasos a la banda de contrabandistas de carne que, se ganaba al menos 16 millones de pesos semanales, producto del comercio ilegal e insalubre del alimento en la zona de frontera.

Según se conoció, la organización compraba cada res en la frontera por un valor de 1,8 millones de pesos, mientras que luego de comercializarla en Cúcuta producía $4,3 millones.

Entre las pesquisas, los investigadores evidenciaron que esta organización no tenía ningún reparo en vender la carne en pésimas condiciones y hasta descompuesta.

“La chinchurria se está dañando toda. Dígale al ‘Flaco’ que no eche eso así, que hay que hacerle a la plata, usted sabe que eso produce”, se puede escuchar en una conversación entre un integrante de la banda, al parecer, con uno de sus clientes.

No obstante, los reclamos no se hacían esperar cada vez que la carne llegaba descompuesta. “Eso está muy feo, ese hígado llegó todo amarillo, yo no vendo eso así”, le dijo una mujer, al parecer, a uno de los contrabandistas.

La ruta

Las autoridades conocieron que la organización traía desde San Antonio y Pedro María Ureña (Venezuela) la carne hacia el corregimiento Juan Frío, de Villa del Rosario, y posteriormente la llevaban a una casa del barrio Antonia Santos, de la ciudadela Juan Atalaya.

“Siempre trasladaban la carne en taxis para evadir el control de las autoridades y la llevaban hasta esa casa y luego, en el lapso de una hora la distribuían”, explicó una fuente judicial cercana a las pesquisas.

Los contrabandistas llevaban la carne en baldes y bolsas, sin ningún cuidado de salubridad, por lo que se descomponía fácilmente.

La organización distribuía el alimento en carnicerías ubicadas en el centro de Cúcuta. También distribuirían en la Central de Abastos, por lo que la Policía siguió de cerca a cada establecimiento comercial que hacía parte de este negocio.

El general Gustavo Franco Gómez, director de la Polfa, aseguró que la Policía se incautó de 4.200 kilos de carne de la organización desarticulada, que eran traídos al territorio nacional a través de las trochas.

El oficial aseguró que los comerciantes mezclaban la carne de contrabando con la nacional para finalmente venderla a los consumidores de esta zona de frontera.

No obstante, dijo que las investigaciones continúan para seguir afectando esta cadena del contrabando.

Las capturas

Cuando los uniformados tuvieron las órdenes de captura en su poder, arribaron a los barrios La Primavera, Cámbulos, Molinos del Norte y al conjunto residencial Los Arrayanes, para capturar a las seis personas que presuntamente integran la red de contrabando.

En la operación fueron detenidos Yeison Omaña Jiménez, quien era el cabecilla; Gerson Chía Pedraza, socio; Libardo Cuadros Martínez, socio y comercializador en carnicería; Henry Jaimes, alias El Flaco, almacenista y comercializador; Orlando Suárez Carrillo, también comercializador, junto a otro hombre.

Los detenidos quedaron a disposición de la Fiscalía y posteriormente fueron escuchados en audiencias de legalización de captura, imputación de cargos y medida de aseguramiento, en las que un juez decidió enviarlos a la cárcel.

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