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Niñas bolivianas y menstruación, una barrera para ir a la escuela

Domingo, 25 de Marzo de 2018
 Algunas no pueden manejar de forma higiénica su menstruación debido a la falta de baños.

El paso de niña a mujer puede resultar muy incómodo según la zona en la que se viva, sobre todo si ni siquiera en la escuela se cuenta con algo tan básico como un baño para cambiarse, una realidad que miles de niñas bolivianas comparten cada mes cuando llegan “esos días”.

Tanto es así que una de cada dos niñas en el medio rural boliviano no puede manejar de forma higiénica su menstruación debido a la falta de baños en las escuelas de sus comunidades, según un informe de Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que hace que en ocasiones deban faltar a las aulas y pierdan el ritmo de las clases.

Elizabeth Fajardo está en segundo de secundaria del colegio de la comunidad Huaytu, a media hora de Buena Vista en el departamento boliviano de Santa Cruz, y reconoce que se sentía “incómoda” por no poder lavarse o cambiarse en el colegio.

Como ella, un grupo de adolescentes y muchachas en la pubertad se enfrentaba cada mes a las incomodidades de la regla en el mundo rural, con los estigmas y estereotipos que conlleva a esa edad en el medio en que viven.

“A veces tenía que ir a mi casa a hacer mis necesidades y recién venía al colegio”, explica Ana María Lis, también de secundaria.

Pero con el apoyo de la oenegé Plan Internacional y la empresa Kimberly-Clark en Bolivia, ahora, estas niñas pueden disfrutar de unos baños preparados para facilitar la higiene íntima.

La empresa aportó 200.000 bolivianos, casi 30.000 dólares, para la construcción de baños en cuatro comunidades del departamento oriental de Santa Cruz.

Así mismo, se ofrece capacitación sobre derechos sexuales y reproductivos a los adolescentes.

“Se trata de un trabajo con las chicas para su empoderamiento, para mejorar habilidades de comunicación, pero también para poder hablar de estos temas que no se tratan con la profundidad necesaria y siguen siendo un tabú en las familias”, subraya Armando Oviedo, gerente de Plan Internacional en Santa Cruz.

Además, los talleres de derechos sexuales han permitido a muchas madres, a través de los conocimientos de sus hijas, acceder a una información que les había sido vetada.

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EFE