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Mujeres transforman la madera en Pamplona

Lunes, 29 de Mayo de 2017
Ellas se reúnen dos veces a la semana a tallar.

Por un momento dejan los quehaceres del hogar y las labores en los cultivos de hortalizas y frutales  para dedicarse a dibujar, cortar, pulir, pintar y darle forma a la madera.

Se trata de varias mujeres de Pamplona que decidieron cambiar esas rutinas para incursionar en la talla de madera, como una forma de ser productivas y aportar al sostenimiento de la familia.

Algunas caminan hasta de dos o tres horas para llegar al taller localizado a un lado de carretera La Lejía, sector de Negavita.

Generalmente, lo hacen los jueves y viernes cuando reciben las capacitaciones por parte de estudiantes de terapia ocupacional de la Universidad de Pamplona, una maestra y un experto en el oficio de la carpintería, quien es el que va dando el visto bueno a los modelos en escala o piezas únicas.

El proyecto surgió al constatarse que la gran mayoría de mujeres campesinas de Pamplona, no tenían la oportunidad de hacer otras labores.

Al frente de la propuesta ha estado el secretario de Desarrollo Económico de Pamplona, Nelson Villamizar, quien  les facilita materia prima y ha gestionado ayudas en equipos por parte de la Alcaldía.

En acción

Para Alexandra Vergara, quien reside a pocos metros del taller, el aprender este arte le ha dado la oportunidad de salir del sector rural e ir a Pamplona y otras zonas del departamento a exponer las artesanías en madera, en especial en los mercados campesinos.  

“Desde hace un año empezamos a trabajar, dándole forma a los trozos de pino pátula y ciprés”, dijo.

Ella quiso aprender porque desde niña le había llamado la atención las manualidades.

Ahora, siente la necesidad de aprender más y en un corto tiempo el grupo pueda disponer de recursos para comprar maquinaria.

De esa manera, van a responder con los múltiples pedidos que les empiezan a hacer. En estas labores la acompañan Benilda Montañez, y Johanna Mogotocoro, residentes en la vereda La Unión.

Estas tres mujeres hacen candados portallaves, bodegones, llaveros con mensajes y nombres. Al igual que tarjeteros, servilleteros, relojes, marcos para retratos y gallinas para depositar huevos.  

Ellas son conscientes que para poder crecer, tienen que invertir más recursos en materiales e insumos.

Están pensando buscar otras líneas de productos artesanales decorativos, que tengan aceptación en el mercado y que a su vez les generé mayores dividendos.

Quieren innovar y que en Pamplona se conviertan en referente. Que vean que la mujer campesina tiene ingenio y es emprendedora.

Esto lo dicen porque ven que los jóvenes después de terminar el bachillerato, por diferentes motivos no acceden a la educación superior, quedándose en las labores del campo.

La que tiene mayor trayectoria en este tipo de manualidades es Benilda Montañez, que ha recibido capacitaciones a través del Sena, Universidad de Pamplona y Pridecu.

Tiene 15 años de pertenecer a la Asociación de Mujeres Rurales y ahora hace parte de esta nueva propuesta. Benilda, sabe manejar la máquina sinfín, las sierras, hace labores de pirograbado y da los últimos retoques.

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