Escuchar este artículo

Las fisuras en las Farc que quedaron en evidencia

Jueves, 23 de Mayo de 2019
Rodrigo Londoño, dirigente del partido político que nació del acuerdo de paz, toma distancia de Iván Márquez.

Que Iván Márquez se ha ido apartando del acuerdo de paz no es una sorpresa para nadie. Que no se conozca a ciencia cierta su paradero, que no se presente ante la JEP, que continuamente escriba quejándose de lo pactado, son las muestras, que se han venido dando desde hace tiempo, de que el exjefe negociador de las Farc, no está precisamente en el camino de la paz.

Pero que sean sus propios excompañeros los que lo digan sí tiene algo de sorpresivo. Por eso, la carta conocida el miércoles, en la que Rodrigo Londoño, dirigente del partido político que nació del acuerdo de paz, toma distancia de él y de quienes no han cumplido la palabra empeñada, llamó la atención no solo por la dureza de sus palabras, sino por lo que refleja que está ocurriendo al interior de la colectividad.

“Actitudes y comportamientos como los adoptados por Iván Márquez y quienes lo siguen, apuntan a pisotear eso que para los revolucionarios, incluso para cualquier ser humano que tenga un elevado sentido de su integridad, es algo sagrado: la autoridad moral del partido. En esas condiciones, con hondo pesar debo reconocer la necesidad de marcar distancia de ellos. Somos un partido de paz, nunca seremos un partido de guerra”, sostuvo Timochenko en su carta, en uno de sus apartes más fuertes.

El reclamo por el perjuicio político que, según Timochenko, le está provocando Márquez a las Farc, es, a su vez, la reiteración del compromiso que el resto de la colectividad tiene con el acuerdo. Entre líneas, lo que le dice Timochenko a Márquez se resume en una frase: o se suma a la paz, o se va.

Opiniones y reacciones  

Andrés Macías, analista de paz y conflicto señala que en efecto la carta de Timochenko es una apuesta por recuperar la credibilidad del partido frente a las críticas de los últimos días tras la decisión de la JEP de no permitir la extradición de Jesús Santrich. Agrega que es una respuesta a quienes han venido cuestionando que ese grupo reciba tantos beneficios a pesar de no tener mayorías, ni representatividad, y no estar cumpliendo, al menos una parte de sus integrantes, sus compromisos.

En la misma línea opinó la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, quien al conocer la carta de Timochenko, celebró que haya reafirmado su compromiso con la paz, pero aseguró que es grave que quienes permanecen en el partido, que en su opinión son pocos, se quedan con todos los beneficios del acuerdo.

La carta, dice Macías, es también un respaldo a quienes han venido cumpliendo con los acuerdos, y en especial, a los que están en el Congreso haciendo política en medio de tanta puja con quienes aún no se acostumbran a verlos en dicho reciento. Es en este sentido, un aliento a que sigan haciendo el trabajo, pese a las adversidades. Fue por esa razón que Rodrigo Londoño reconoció que los acuerdos de La Habana no pusieron fin al conflicto económico, social y político del país.

“Lo que finalmente demuestra lo dicho por Londoño es que sí hay dos posiciones al interior de las Farc. Hay una línea que piensa como  Márquez y  dice que fue un error haber dejado las armas y la de los otros que aseguran que no  lo es, y que el camino es difícil, pero hay que seguirlo”, agrega el analista.

Esta afirmación es apoyada por Ariel Ávila, director de la Fundación Paz y Reconciliación, quien asegura que el partido como tal con esto muestra que está debilitado, pero añade que en el texto hay una incitación a  las bases guerrilleras a que se definan de qué lado están, luego de que Londoño, como dirigente del partido dejó clara su posición.

Positivo y esperanzador 

Rodrigo Lara, senador de Cambio Radical, en ese orden de ideas, indicó que le parece positivo y esperanzador que dentro del mismo partido se esté señalando con el dedo a quienes incumplen los acuerdos que se firmaron  porque los colombianos depositaron una confianza muy grande en la firma del pacto por la paz y lo que  esperan de los excombatientes es que los cumplan.

Jaime Zuluaga, analista en temas relacionados con paz, asegura que las diferencias al interior del partido no son nuevas. Dice que en la época en que era movimiento armado, por la estructura del secretariado esas diferencias se subordinaban a las necesidades de la guerra y hoy como partido político dichas divisiones se ven con mucha fuerza.

“Márquez y quienes no se han presentado a la JEP, es claro que están obviando acciones de la justicia, que puede estar asociada a la situación  que tiene en este momento a Santrich bajo  orden de aseguramiento  por su relación con Marlon Marín y el montaje de los agentes encubiertos de los organismos de seguridad de los Estados Unidos”, agrega Zuluaga.

Sin embargo, según el analista hubiese sido mejor que ellos trataran de resolver internamente sus diferencias, que restablecieran el diálogo interno y que después de dirimir los conflictos hubiesen sacado un comunicado que no hicieran evidentes esas fisuras.

Timochenko asegura que Márquez debería ser autocrítico y evaluar el costo que ha tenido abandonar la responsabilidad que le dio el partido sin ningún tipo de explicación, afectando la representación parlamentaria de sus compañeros, y agregó que la situación actual en relación a Jesús Santrich y otros acontecimientos sería menos dura con su compañía, sin dejar clara su posición frente a lo que ocurre con Zeuxis Pausias Hernández

El senador del Partido de la U, Armando Benedetti afirmó que la carta de Timochenko  conmueve porque mantiene su  compromiso con la paz y  dice que no importa que los demás  se equivoquen  o que no quieran cumplir los acuerdos. Sostuvo que esa ruptura se venía venir porque siempre se había  guardado cierta distancia sobre lo que estaba pasando con Santrrich y con Márquez.

Temístocles Ortega Narváez, congresista de Cambio Radical añadió que la decisión de Londoño fue seria porque de esa manera se obra en  las colectividades. “Cuando un miembro de un partido no  se somete  y vulnera los principios o los estatutos  de su partido, debe haber sanción. Esa es la dinámica de las Farc en la política”, dijo.

Image
Colprensa
Colprensa