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Obvio que la consulta anticorrupción es una bandera política: Claudia López

Sábado, 23 de Septiembre de 2017
La senadora está convencida de que las elecciones presidenciales de 2018 serán una lucha de coaliciones.

Esta semana, los senadores Claudia López y Jorge Robledo, junto con el exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, le anunciaron al país la decisión de conformar una alianza entre ellos, con miras a la elección presidencial de 2018. 

Y aunque todavía tienen aspectos por definir,  desde ya  se proyectan como una de las más grandes coaliciones no solo para el próximo año sino para futuras contiendas electorales.

Dentro del grupo, López es quien goza hoy de una relativa ventaja frente a sus dos compañeros, pues días atrás fue escogida como la candidata presidencial de su partido, la Alianza Verde, y por otro lado, la Registraduría Nacional le confirmó que fueron avaladas más de tres millones de firmas para convocar la consulta popular anticorrupción, que se ha convertido en una de las principales plataformas de su campaña.

Sobre lo que significa su candidatura, el horizonte  de la llamada ‘Coalición Colombia’ y el alcance que tendrá la consulta anticorrupción habló la congresista y precandidata presidencial.

¿Hace un año se imaginaba que iba a ser candidata presidencial?

Hace un año no lo imaginaba. Tomé la decisión en diciembre, hace poco menos de un año, y decidí recorrer este camino porque tenía varias convicciones muy claras: la primera, que a diferencia de lo que todos decían, que la elección de 2018 sería un segundo plebiscito entre la guerra y la paz, me quedó claro que esa no es la agenda del país, esa es la agenda de los políticos. Segundo, esta es la recompensa a una visión de decir que el caudillismo, los liderazgos individuales, no nos van a servir de nada. Lo tercero era que si el tema es la corrupción y en el Congreso nos hundieron los proyectos, esta gente no tiene remedio, no se van a reformar nunca, por eso toca desde afuera a voto limpio y saltándose el Congreso porque si no esto no va a cambiar jamás. 

Entonces, ¿la consulta anticorrupción sí es y será una bandera electoral suya?

No niego que lo sea. La gente cree que la política es hacer torcidos, negociar contratos, sacar sobornos o comprar magistrados. La política que yo hago es encontrar solución a un problema. Obvio que la consulta anticorrupción es una bandera política. Hace un año les dijimos a los colombianos que este era el tema de la campaña. La gran prioridad en Colombia es domesticar la maldita clase política.

¿Cuál sería su mayor realización con este nuevo proyecto?

No tengo nada que perder. Soy la más chiquita, la más joven, pero puedo poner esta agenda y ver si sintoniza con el país.

¿Por qué es tan difícil que la Alianza Verde gane sola la Presidencia y tienen que recurrir a una coalición?

Estoy convencida de que la responsabilidad de quienes tenemos un liderazgo público es ayudar a construir una coalición; una acción colectiva que derrote a las maquinarias tradicionales y eso no lo vamos a lograr ni mesías, ni caciques, eso lo va a lograr es una coalición enorme. Esto requiere de mucha acción colectiva,  un liderazgo y acción ciudadana, pero masivo. El que crea que esto es el Llanero Solitario no ha entendido este país.

Es decir, ¿ustedes proyectaban esta alianza desde cuando decidieron apostarle a la Presidencia? 

Yo tracé una meta y no fue que se me haya ocurrido un día en la ducha. Con Antonio Navarro decidimos eso: tender unos puentes, buscar esa coalición. Tenemos buena relación con sectores de izquierda, de centro y desde el año pasado lo dijimos. Hoy ya tenemos unos compromisarios con Robledo y Fajardo, que llevan dos meses trabajando. Nos deben entregar tres productos: una plataforma programática común, qué vamos a hacer por Colombia sin importar quién gane de nosotros, un mecanismo de selección de candidato único y una eventual coalición para el Congreso.

¿Es hoy la Alianza Verde un partido unificado. Superaron las diferencias?

En todas las encuestas que miden partidos, la Alianza Verde aparece entre los primeros. Hoy ser verde es un orgullo, es una marca que inspira confianza, que representa unas acciones, una agenda concreta, unos liderazgos.

¿Cómo fue posible eso?

Siento que lo que le dio la vuelta al partido fueron las elecciones de 2014 de Congreso porque logramos tener una bancada, que para ser partido chiquito, logró aglutinar tendencias regionales y pasó de ser una marquita de tres alcaldes bogotanos a tener liderazgos en las regiones, en la Costa, en Santander, en Nariño, el Eje Cafetero. En esto consistió la reingeniería del verde, nos desbogotanizamos. 

¿Qué van a hacer para evitar los ‘colados’ en las listas al Congreso?

El Congreso es más fácil controlarlo: cien nombres en Senado y otros cien más en la Cámara. Donde uno realmente se siente como un arquero al frente de una cancha del tamaño de una catedral, es en las locales. Acá hay que revisar las hojas de vida de diez mil personas, entonces, que se cuelen así sea diez con todo el rigor, como lo tuvimos con plataforma digital, declaración juramentada, revisión de los órganos de control, siempre es una posibilidad. En Congreso es más fácil. Los vamos a mirar con lupa, además, este ya no es un partido que sale a buscar candidatos, este un partido que tiene militancia y líderes.

¿Qué piensa de la crisis que atraviesan hoy los partidos?

Hoy todo el mundo le está huyendo a los partidos, posando de ciudadanos, hasta Germán Vargas, semejante politiquero, dice que es social e independiente.

Consulta anticorrupción

Ya les avalaron las firmas para la consulta, ¿qué sigue ahora?

Todavía queda lo realmente difícil. Cuando comenzamos la consulta nos decían: ustedes no son capaces de recoger dos millones de firmas y recogimos 4,3 millones. Esta es la iniciativa popular en Colombia con más respaldo. La que más había recogido, con cerca de 4 millones, fue para la segunda reelección de Uribe; luego la que más que recogió firmas fue Gilma Jiménez con el referendo de la cadena perpetua para violadores de niños, pero este es el primer paso. Este Congreso se elige con 15 millones de votos, con toda la maquinaria, con todo el voto de opinión, ahora lo realmente difícil es convencer a más de once millones de colombianos de que el 10 de marzo del otro año dejen de quejarse y vayan y voten en la consulta. 

¿Cuánto costará esta consulta?

La consulta anticorrupción va a salir relativamente gratis si la hacemos un día antes de las elecciones de Congreso, el 10 de marzo.

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Colprensa
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