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Samper sugiere un ‘escalamiento humanitario’ en el Catatumbo

Martes, 26 de Mayo de 2020
La propuesta surgió durante una nueva sesión de la Mesa Humanitaria y de Construcción de Paz.

La difícil situación que afronta el Catatumbo por cuenta de la confrontación armada que persiste en el territorio, a pesar de la crisis de salud originada por el coronavirus, motivó a la Mesa Humanitaria y de Construcción de Paz de esta subregión a reunirse nuevamente, esta vez de manera virtual.

El propósito del encuentro, liderado por el expresidente Ernesto Samper Pizano y la Corporación Vivamos Humanos, era adoptar medidas articuladas y trazar una hoja de ruta conjunta a corto, mediano y largo plazo, con el fin de evitar que el Catatumbo se convierta nuevamente en un foco del conflicto armado en Colombia.

Durante la sesión, el exmandatario colombiano se mostró preocupado porque en su criterio, Norte de Santander pareciera estar volviendo a sus peores años de violencia, y actualmente está viviendo una situación de enfrentamiento similar a la que se vivía hace algunos años.

En ese sentido, consideró que una de las primeras acciones que se debe impulsar es un “escalamiento humanitario”, para reducir el dolor y proteger la vida de la población civil inocente que está quedando involucrada en el conflicto.

“¿En qué consiste?, en que las partes en conflicto, siguiendo los dictados del Derecho Internacional Humanitario, acuerdan la protección de unos bienes humanitarios. Lo que se proponga tiene una eficacia sí y solamente sí, los actores involucradas en el conflicto que hoy persiste en el Catatumbo, incluidos los actores legales, es decir, las Fuerzas Armadas de Colombia, consignan su voluntad de proteger esos bienes en medio del conflicto”, señaló Samper.

El expresidente, sin embargo, insistió en que no es la Mesa Humanitaria y de Construcción de Paz la que tiene la capacidad de firmar ese acuerdo o hacerlo efectivo.

“Podemos llevarlo a consideración de los actores armados, para que ellos, apelando a razones humanitarias, suscriban el acuerdo humanitario que va a aliviar la tensión que hoy está viviendo la gente del Catatumbo, en la defensa de sus escuelas, hospitales, ante el desplazamiento, la instalación de minas y demás”, dijo.

El exmandatario y los demás participantes del encuentro estuvieron de acuerdo en que el Catatumbo debe y puede ser un laboratorio de paz, desde lo social, y no “un laboratorio de guerra desde la militarización”.

“Conscientes de lo que está pasando, se hace necesario llegar a unos ‘mínimos humanitarios’ que permitan salvaguardar la vida y la dignidad de las personas, sacar a la población civil del conflicto, respetar los mecanismos de autoprotección comunitarios y generar escenarios de paz territorial”, fue una de las conclusiones de la reunión.

Respeto al acuerdo de paz

Otro punto en el que se insistió por parte de los diferentes participantes, es en la necesidad de que se respete el acuerdo de paz suscrito con las Farc y se suspenda la erradicación forzada de cultivos de uso ilícito, cumpliendo los pactos de sustitución voluntaria concertados con las comunidades de la región.

“Los líderes asesinados desde su firma solo reclamaban los puntos del acuerdo en relación a los PDET, la restitución de tierras y la sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito. Las medidas deben ser con las comunidades y no en contra de ellas”, manifestaron.

En ese sentido, consideran que es importante que se esclarezca el homicidio de los campesinos que han perdido la vida en las últimas semanas en Sardinata y Cúcuta, en medio de los procesos de erradicación.

La Mesa también urgió la reactivación de los diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional (Eln), pues considera que esto contribuye a la construcción de paz integral en lugares como el Catatumbo, donde sigue vivo el conflicto.

En el encuentro virtual estuvieron presentes organizaciones campesinas, la Gobernación de Norte de Santander, la Comisión Diocesana de Reconciliación y Paz, la Comisión de Paz del Congreso, la Comisión de la Verdad, la Ruta de Protección del Nororiente Colombiano, la Asociación de Personeros del Catatumbo, las Embajadas de Cuba y Noruega, y organismos internacionales, entre otros.

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