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Se cierra un nuevo ciclo en la historia del conflicto colombiano

Miércoles, 24 de Agosto de 2016
Se necesitaron cuatro años para terminar con una guerra que ha dejado miles de víctimas.

Cuatro años fueron necesarios para que el Gobierno Nacional y la guerrilla de las Farc, la más antigua del país, llegaran a un acuerdo definitivo para ponerle fin a más de 50 años de un conflicto armado que ha dejado miles de víctimas.

Tras varios intentos fallidos por lograr que esta organización armada irregular, nacida a comienzos de los años 60, dejara las armas y se incorporara a la vida civil, las partes alcanzaron un consenso en los seis puntos de la agenda pactada en 2012 para iniciar con la negociación.

“La mejor forma de ganarle a la guerra fue sentándonos a hablar de la paz. La guerra ha terminado”, manifestó anoche el jefe de la delegación del Gobierno, Humberto de la Calle Lombana, al anunciar el fin del proceso de negociaciones, al cual le seguirán la firma oficial y la refrendación por parte de los colombianos.

De la Calle reconoció que fueron años difíciles, de discusiones complicadas en las que muchas veces el proceso atravesó por momentos críticos que hicieron dudar al país de la verdadera voluntad de paz de la guerrilla, pero aseguró que el resultado que le entregaron ayer al país es la recompensa.

Y aunque insistió en que el acuerdo alcanzado no es perfecto, sí admitió que es el mejor que han podido lograr con las Farc, para abrirle la posibilidad al país de iniciar una etapa de transformación de la sociedad colombiana en la que todos los ciudadanos están involucrados.

“Bajo el telón de fondo de la reconciliación, abrimos la puerta a una sociedad más incluyente, en la que podamos reconocernos como colombianos, en la que nadie tema por su integridad a consecuencia de sus ideas políticas”, sostuvo.

"No es un salto al vacío"

Luego de hacer una relación de los beneficios que traerá cada uno de los puntos acordados en materia de política de tierras, lucha contra las drogas, participación política, víctimas, justicia y los demás que contemplaba la agenda de negociación, Humberto de la Calle aseguró que la firma de este acuerdo, cuyo acto protocolario no precisaron cuándo será, no es un “salto al vacío”.

“Muchos colombianos quisieran castigo para las Farc. Pero también con igual fervor deberíamos pedir el mismo castigo para todos los responsables. Agentes estatales que desviaron su misión y terceros financiadores de graves crímenes y masacres. La violencia del otro no puede justificar la violencia propia. Lo que se quiere con la aplicación de una justicia de transición y con la puesta en marcha de mecanismos para la verdad y la reparación, es que esta sociedad entienda que no hay violencia buena”, manifestó.

Y desde ya anticipó lo que vendrá y que en esencia era lo que pretendía este proceso: que las Farc depusieran las armas y llegaran a su fin como grupo armado para comenzar una vida en la democracia, con garantías plenas.

“Que las Farc compitan por el apoyo de los colombianos. Sin exclusiones una vez que asuman el reconocimiento de la responsabilidad y acudan a la Jurisdicción Especial para la Paz y reparen a sus víctimas”, explicó.

"Hemos ganado las más hermosas batallas"

Con un discurso menos radical y mucho más a tono con el acontecimiento del que ayer fueron protagonistas, el fin de la negociación para acabar la confrontación con uno de sus principales enemigos, el Gobierno, el jefe de la delegación de las Farc, Iván Márquez, reconoció que con este acuerdo ganaron “la más hermosa de las batallas”.

Y pese a que la dejación de las armas había sido uno de los aspectos que el grupo armado se resistía a reconocer, desde que se iniciaron las conversaciones, ayer Márquez sentenció abiertamente ante el país que con este acuerdo terminaba la guerra con las armas, para darle paso a un debate de ideas, desde el escenario de la democracia.

“El acuerdo de paz no es un punto de llegada, sino el punto de partida para que un pueblo multiétnico y multicultural, unido bajo la bandera de la inclusión, sea orfebre y escultor del cambio y la trasformación social que claman las mayorías”, sostuvo.

El jefe guerrillero resaltó la veeduría internacional que habrá para que se cumplan los compromisos de las dos partes, llamó al Eln para que encuentre pronto un camino de acercamiento al Gobierno que permita hacer posible una paz completa e invitó al gobierno de Estados Unidos a que siga respaldando los esfuerzos colombianos por restablecer la paz, al igual que lo hizo para acabar la guerra.

La Opinión